La diputada del Partido de la Revolución Democrática (PRD) Irma Ramos Galindo aseguró que a partir del próximo 8 de enero –cuando los legisladores locales comiencen sus actividades en el Congreso del estado– impulsará nuevamente la iniciativa de Ley de Voluntad Anticipada, por medio de la cual se podrá aplicar la ortotanasia –o eutanasia pasiva– en instituciones de salud, públicas y privadas a fin de evitar el encarecimiento terapéutico a los enfermos terminales que así lo deseen.
Ramos Galindo destacó que “aunque la propuesta perredista lleva más de seis meses en la congeladora (Comisión de Gobernación, Justicia y Puntos Constitucionales)” para su discusión y aprobación, en su caso, no perderá de vista la importancia que tiene la iniciativa para la sociedad y para las comunidades alejadas y de escasos recursos.
Y es que, explicó, con las reformas a la Ley de Salud local también se creará la Coordinación Especializada en Materia de Voluntad Anticipada, que estará encargada de observar el cumplimiento de las disposiciones establecidas en la nueva disposición legal y en los documentos de voluntad anticipada.
De tal forma que la coordinación deberá recibir, archivar y resguardar los documentos para después hacerlos del conocimiento del Ministerio Público, en donde supervisarán su cumplimiento. Posteriormente, coadyuvará con el control y registro de donantes y receptores de órganos y tejidos en coordinación con el Centro Nacional de Transplantes.
La diputada Irma Ramos estableció que la iniciativa de ley, en poder del La Jornada de Oriente, contempla diversas modificaciones a los artículos 317, 335 y 352 del Código de Defensa Social y las disposiciones del apartado 44 de la Ley de Salud estatal.
La aplicación de las disposiciones establecidas en esta norma son relativas a la ortotanasia o eutanasia pasiva, cuya forma de ejecución requiere forzosamente realizarse mediante cuidados paliativos con la posibilidad de usar la sedación terminal controlada y las medidas mínimas extraordinarias, según sea el caso.
Con ello, la legisladora perredista dijo que se evitará el uso de métodos médicos en una persona desahuciada o en fase terminal para mantenerla viva, sin importar los dolores que ello provoque.
De acuerdo con el documento, la petición y solicitud de ortotanasia podrá suscribirlo cualquier enfermo en etapa terminal, el cónyuge, concubina o conveniente, así como los padres o tutores del enfermo, cuando éste sea menor. Según la legislación, este método es conocido como la “muerte correcta”, ya que se precisa que no ocasionará la muerte de manera directa, al otorgar los cuidados de hidratación, higiene, oxigenación y nutrición y apoyo tanatológico.
Aunado a ello, se precisa que el oficio es revocable en cualquier momento antes de su ejecución por parte de las personas que lo suscriben, siempre que medie causa justificada para ello, como podría ser que el afectado supere el estado de enfermedad en que se encuentre y recobre de manera inequívoca la salud.
El respaldo político
Tras la entrada de la iniciativa de la Ley de Voluntad Anticipada, a la Comisión de Gobernación, Justicia y Puntos Constitucionales del Congreso del estado, las seis fracciones parlamentarias del Poder Legislativo mostraron su beneplácito y voluntad política para aprobar el proyecto.
El diputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Alberto Arriaga Lila consideró que Puebla “está preparada para recibir una ley de este tamaño, porque es una entidad inteligente y este tipo de cuestiones en donde está implicado el término de eutanasia es un asunto que debe empezarse a trabajar”.
Consideró que la ley no trata de legalizar la eutanasia, sino de dejar la puerta abierta a las personas que quieran decidir sobre su propia vida: “Hay que pensar en las personas que están padeciendo una enfermedad terminal”, acotó.
Asimismo, Eduardo Rivera Pérez, coordinador legislativo del Partido Acción Nacional (PAN), refirió que su bancada está “en la mejor disposición de analizar” la ley; sin embargo, señaló que estarán pendientes de no violentar la vida:
“Nos queda claro que la iniciativa no es a favor de la eutanasia o del suicidio asistido, por eso estamos dispuestos a platicar y llegar a un consenso. Aunque seremos vigilantes que las normas no violen el derecho a la vida”, puntualizó.
En su turno, el coordinador de los diputados del Partido de la Revolución Democrática, Melitón Lozano Pérez, argumento que aunque “Puebla parece una ciudad conservadora, no es así, pues si a las personas se les explica la iniciativa podrá tener altas probabilidades de la aceptación social”.
El perredista destacó que “la propuesta tocará el carácter ético y que habrá que someterla con argumentos sólidos” durante las discusiones que afrontarán.
En respuesta, Gustavo Espinosa Vásquez, representante legislativo del Partido Nueva Alianza (Panal), dijo que ve con buenos ojos la iniciativa que Irma Ramos presentó el pasado mes de junio, por lo que exhortó a los diputados locales a sacar adelante la ley. “La considero pertinente una ley de este tamaño en Puebla, por la misma dinámica de la sociedad; además, mientras no atente contra la vida tendrá nuestro total respaldo”, abundó.
La posición del panalista fue adoptada por Carolina O’Farril Tapia, diputada de Convergencia, quien refirió que “aunque Puebla no está preparada” para la ley de Voluntad Anticipada el trabajo de los legisladores es explicarle a la sociedad en lo que consiste; además, ejemplificó: “yo si tuviera ese derecho escogería la ortotanasia. A mí me gustaría que me desconectaran en un momento en el que yo estuviera muy mal”.
Por último, el diputado Manuel Fernández García del Partido del Trabajo (PT) consideró que la ley beneficiará a la sociedad que menos recursos tienen para actuar en caso de tratamientos onerosos y largos; sin embargo, apuntó que la falta de información es la principal causa para que la sociedad rechace este tipo de leyes. “La responsabilidad de informar es de todos”, concluyó.
Iglesia, a favor de ortotanasia
En el tema, también la iglesia católica poblana tomó posición, ya que el pasado mes de julio el arzobispo Rosendo Huesca Pacheco declaró para un medio impreso local que bajo los ojos de dios la ortotanasia no es considerada como pecado.
“La puerta para que un enfermo terminal decida hasta dónde acabar con su vida debe estar abierta, pero siempre con respeto. Es decir, si no se llega a una especie de asesinato disfrazado, la iglesia está de acuerdo”, acotó, al argumentar que el catecismo católico, a escala internacional, apela estas decisiones de vida en los artículos 2276 al 2279.
“Si el paciente con enfermedad terminal dice: ‘ya quítenme estos tubos’. Esa es muy su voluntad. Pero si el dice que no, no se debe hacer”, refirió.
Para el arzobispo de Puebla el fondo de la iniciativa se centrará en la cultura de la donación de órganos: “En cualquier momento de la enfermedad, el paciente puede decidir si donar órganos o no. Y eso se debe respetar”.
Por último, el vocero de la arquidiócesis poblana, Eugenio Lira Rugarcía, refirió que la iniciativa de Voluntad Anticipada, que propuso la fracción perredista en el Congreso local, se practica en zonas marginadas y comunidades alejadas de la entidad: “Esto ya se está dando, porque en los pueblitos y en algunas comunidades lejanas, la gente está más abierta porque sabe que la vida tiene límites. Y si a eso le sumamos que no tienen dinero para pagar los tratamientos, lo que se practica es lo que legislarán los diputados”.
Arturo Alfaro Galán