El secretario de Desarrollo Rural, Alberto Jiménez Merino, se reunió con los expertos colombianos en la producción y comercialización de bambú, Antonio Giraldo y Julián Ospina, quienes a finales de año estuvieron en el municipio de Hueytamalco impartiendo un curso–taller a campesinos sobre el manejo de este cultivo.
Durante la reunión se habló sobre las acciones que a lo largo de 15 días los expertos colombianos realizaron con más de 30 productores de bambú de la región, en las que les dieron a conocer técnicas de identificación de las variedades, preservación de la vara, así como el uso, manejo, mantenimiento de la maquinaria de trabajo, seguridad industrial y los diferentes posibilidades de transformación del cultivo.
Entre los productos que se derivan del bambú destacan: material de construcción, elaboración de muebles, persianas; fibras para la elaboración de prendas de vestir, toallas y tapetes; asimismo jabones, perfumes, artesanías, incluso bebidas energéticas y usos comestibles, entre otros.
Los expertos colombianos aseguran que los productores poblanos tienen una gran oportunidad de ingresar al mercado mundial del bambú, con productos como artesanías, muebles, pisos laminados y manteles individuales. Por esa razón, se han centrado en capacitar a los productores en el desarrollo de la creatividad e ingenio que los lleve a crear productos innovadores que plasmen la identidad mexicana en productos hechos a base de bambú, que puedan llegar a ser identificados a nivel mundial.
Como parte final de este curso los productores de bambú recibieron orientación sobre la construcción de hornos solares, que sirven para el secado de la vara.
Al finalizar la reunión entre el secretario y los colombianos se habló sobre la posibilidad de producir en esa región del estado variedades de bambú comestible, las cuales tienen alto valor nutricional, excelente sabor y son base para la realización de diversos platillos.
Se dijo también que en el mercado internacional la demanda de bambú comestible va en aumento. Además de que la variedad poblana rinde cuatro veces más que una normal. Lo que representaría para los productores una nueva oportunidad de ingresos.