A lo largo de este año que culmina la entidad enfrentó “serios” problemas con la delincuencia organizada, pues se registraron al menos 24 casos de inseguridad, de los cuales en algunos de ellos se habló de la presencia de integrantes del Cártel del Golfo, reconoció el presidente de la Comisión de Seguridad y Protección Civil del Congreso local, Gustavo Espinosa Vásquez.
Asimismo, urgió a la Procuraduría General de Justicia (PGJ) y a la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Puebla (SSP) a presentar, lo más pronto posible, los balances de actividades respectivos, para que se pueda hacer un análisis de la situación que actualmente impera en la entidad.
El legislador del Partido Nueva Alianza (Panal) indicó que buscará una reunión extraordinaria con el gabinete de seguridad del gobierno del estado, sin importar que la mayoría de los funcionarios estatales tomen unos días de asueto, a fin de formalizar las estrategias de protección ciudadana a seguir durante los primeros meses de 2009.
“Cuando se ven las cifras nos obligan a redoblar esfuerzos, a revisar que la autoridad estatal tiene que hacer un esfuerzo para no permitir que la delincuencia siga penetrando. La evaluación es negativa para este 2008, aunque sí hay avances destacables”, acotó.
Entre los casos más sobresalientes sucedidos en este año se encuentran el del judicial asesinado en los límites entre Puebla y Veracruz; el del presidente municipal de Izúcar de Matamoros, Rubén Gil, detenido en Estados Unidos por nexos con el narcotráfico; el atraco a la camioneta de valores hace cinco meses, y la captura de cinco operadores del Cártel de Sinaloa en el Aeropuerto de Huejotzingo.
Además del intento de linchamiento contra siete sicarios en Tlapanalá; el atentado contra el subprocurador de Averiguaciones Previas y Control de Procesos, Víctor Pérez Durantes; la agresión contra el legislador local del Partido del Trabajo (PT), Pérez Vega, y el casos de los migrantes secuestrados en Rafael Lara Grajales.