Integrantes del movimiento magisterial poblano continuarán con las medidas de presión en este periodo vacacional para obligar a las autoridades estatales a reconocer a los líderes alternos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), luego de que el gobernador Mario Marín Torres se negó a recibirlos el pasado miércoles.
Por primera vez desde que iniciaron las protestas en la entidad en septiembre, los maestros están recurriendo a una de las estrategias aplicadas por los docentes de Morelos y el estado de México: la toma de casetas de peaje.
Ante la posibilidad de que los funcionarios de la administración marinista mantengan la postura de cerrazón, profesores de las regiones de Atlixco, Izúcar de Matamoros, Teziutlán y Huauchinango advirtieron que recurrirán al bloqueo de carreteras.
Los docentes radicalizaron el movimiento debido a que Mario Marín postergó las mesas de negociación hasta el próximo 8 de enero, incumpliendo el compromiso que asumió de mantener abierto el diálogo durante este mes.
Los primeros actos de presión se concretaron la tarde del pasado miércoles, cuando cerca de 600 mentores tomaron las garitas de peaje de Atlixco y Amozoc, ubicadas en los limítrofes de la ciudad de Puebla, permitiendo el paso gratuito de los automovilistas durante cerca de una hora.
Las casetas fueron liberadas ante la llegada de medio centenar de granaderos, quienes recuperaron las instalaciones sin que se registraran enfrentamientos. En el caso de la garita de Amozoc, elementos del Ejército arribaron a la zona, donde permanecieron hasta el día siguiente.
El líder democrático de la sección 51 del SNTE, Juan Durán Martínez, lanzó un llamado a la prudencia, argumentando que esas manifestaciones podrían derivar en nuevas denuncias penales en contra de los docentes inconformes, quienes ya enfrentan procedimientos jurídicos por despojo, daño en propiedad ajena, allanamiento de morada y asociación delictuosa.
Sin embargo, en el interior del estado los profesores están preparando movilizaciones para las próximas horas para conseguir la atención de las autoridades.
Una de las zonas más activas del movimiento se ubica en el norte del estado, donde los docentes planean apoderarse de las cuatro garitas de peaje que están entre los municipios de Acatzingo y Teziutlán.