Calipan. De nueva cuenta la reapertura del Ingenio de Calipan se pospone debido a que el propietario, José Francisco García González, se niega a cubrir una deuda por el orden de 60 millones de pesos, esta vez con sus trabajadores quienes exigen el pago al 100 por ciento, pues corresponde a varias prestaciones que no les han otorgado.
La incertidumbre regresa a la región y a los productores de caña, así como todos los que obtienen su sustento de la producción de azúcar, debido a que aún no es segura la reactivación del Ingenio, toda vez que la empresa enfrenta un nuevo conflicto, esta vez de carácter laboral.
Son alrededor de 200 los trabajadores, 140 sindicalizados y aproximadamente 60 eventuales, los que piden que se cumpla con todas las prestaciones que por ley les corresponden, pero que el empresario ha venido posponiendo para hacerlas efectivas, aspecto que ya no están dispuestos a tolerar.
Calculan el adeudo en unos 60 millones de pesos, mismos que corresponden, entre otras cosas, a prestaciones como el apoyo para la vivienda y también lo correspondiente a los salarios caídos, pues llevan ya casi 3 meses sin laborar y en espera de la anunciada reapertura.
El empresario ofreció sólo la mitad del pago, lo que los trabajadores, sobre todo sindicalizados, rechazaron tajantemente, porque el proceder de la empresa es posponerlo todo tal como viene haciendo desde hace 16 años con el asunto de la vivienda y las cuotas sindicales, amén de que tampoco ha pagado las indemnizaciones a viudas y los fondos de aprendices.
La reja del ingenio se mantiene cerrada y la caña que debió cortarse desde el mes pasado aún permanece en los campos, cada vez más devaluada y con riesgo de que no se concrete la zafra.
Si el asunto se mantiene así, podrían perderse unas 250 mil toneladas de caña, que se encuentran distribuidas en 445 hectáreas, mismas que equivalen a la producción de 30 mil toneladas de azúcar.
Al hablar sobre el asunto, Moisés Hebreo Solís, presidente del Comisariado Ejidal de Calipan manifestó que esta es la muestra más clara de que hay poca disposición del propietario para cumplir sus compromisos y lamentó la negativa para cubrir la deuda con los trabajadores.
Recordó que el asunto del abasto de agua ya se resolvió con el compromiso de que se garantiza para los dos próximos años, por lo cual pidió que el dueño cumpla ahora la parte que le corresponde del convenio.
Por lo que respecta a la producción de azúcar orgánica, Hebrero Solís aseveró que fue otra condicionante impuesta por la empresa, pero aún no hay el compromiso de los cañeros, ya que primero deberán negociar el costo que ese producto tendrá.