Para la dirigencia oficial del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) sección 23, la marcha de ayer demuestra que el movimiento disidente no apuesta por mejorar las condiciones laborales del gremio o la defensa de la instrucción pública, si no que sólo busca obtener prebendas y el reconocimiento para los líderes que “han violado los estatutos” de la organización.
Por la noche, el ala oficial del magisterio, emitió un comunicado en el que expresó que “con la marcha de este 17 de diciembre se comprobó que las cabezas del movimiento, respaldados por dirigentes del estado de Michoacán y afiliados a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, sólo pretenden desestabilizar a la entidad y apuestan por acciones radicales sin importarles las consecuencias que pueda haber.
“Tras realizar una marcha que afectó a la ciudadanía, los supuestos dirigentes del movimiento azuzaron a sus seguidores a tomar un par de casetas de cuota como una medida de presión a las autoridades estatales para que se les atienda. Además, amagaron con realizar más actos de protesta en los próximos días.
“Desde un principio, la sección 23 del SNTE advirtió que detrás del movimiento de inconformes se encontraban grupos radicales de Michoacán, Morelos y Oaxaca con la finalidad de generar un clima de desestabilización
“Hace unos días, nos enteremos que el movimiento de maestros que pretende desestabilizar a la entidad poblana eligió a sus supuestos dirigentes. Esto comprobó que su lucha no es contra la Alianza por la Calidad de la Educación, ni es para mejorar las condiciones educativas y mucho menos a favor de los miles de niños y jóvenes estudiantes: ¡su lucha es por el poder!
“Ahora queda claro que este grupo de personas no buscan el bien de Puebla ni de las familias sino que sólo quieren dividir al magisterio, desestabilizar la entidad y presionar a las autoridades estatales para que les otorguen prebendas y concesiones so pena de salir a la calles y suspender clases.
“De hecho, la principal demanda de la marcha de este día fue la exigencia a las autoridades estatales para reconozcan a sus supuestos dirigentes que, sin tener ninguna representación legal y violando los estatutos del SNTE, pretenden encabezar negociaciones y gestiones de tipo económico y laboral”.