En la primera semana de marzo reventó el conflicto laboral y administrativo entre el alcalde Eleazar Pérez Sánchez y un grupo de ex empleados de confianza de los últimos cuatro trienios panistas. El primero optó por retener la quincena y argumentar que ya recibieron un pago final en el anterior gobierno, y los segundos amagaron con acudir a las instancias legales correspondientes para litigar el caso.
Tras el 15 de febrero, día de la toma de protesta del nuevo régimen priista en Atlixco, las diferencias y el revanchismo político, profesional y personal alcanzó el momento más tenso en los diferentes departamentos de la Comuna. Una especie de ‘hoyo negro’ quedó abierto en el Palacio Municipal, en donde los nuevos responsables de áreas asignados por Pérez Sánchez metieron a decenas de empleados que en muchos casos acumulaban seis, ocho y 12 años de servicio. En otras palabras, el personal de segundo nivel terminó en el ‘limbo’ en espera de una respuesta para continuar o salir.
Poco antes del cambio de mandos en el ayuntamiento, Pérez Sánchez dejó públicamente claro que no recontrataría a muchos de los directores y responsables de áreas. Bajo ese argumento, el círculo más cercano al entonces edil Manuel Vargas Martínez decidió entregar una serie de compensaciones a varios colaboradores.
Y hablando de otro Eleazar, pero éste Camarillo Ochoa, el 8 de marzo La Jornada de Oriente dio a conocer una tesis profesional, hasta ese momento inédita, relacionada con el caciquismo en Atlixco. “La ‘modernidad’ en términos educativos, el crecimiento poblacional en la mancha urbana –derivado de la industrialización–, el expansionismo del sector servicios de la economía y el apego formal a la brecha democrática, favorecieron de forma conjunta el crecimiento en Atlixco de las oposiciones y los contrapesos responsables de limitar considerable y progresivamente la impunidad con la cual operaban los caciques en las áreas bajo control”, afirma el texto de Denisse García Rodea, titulado La Transición a la Democracia y fin del Caciquismo en el Municipio de Atlixco.
El documento detalla: “Eleazar Camarillo Ochoa, subalterno y compadre de Antonio J. Hernández, contó con mucho menos poder, comparado con el antecesor, y heredó una diezmada organización laboral. No obstante, resulta sorprendente la capacidad para controlar la cotidianeidad del municipio y de la región. Aunque sin esas extraordinarias relaciones con los presidentes de la República y lejos del manipuleo de los más de 3 mil trabajadores de las fábricas textiles. Por encima y sobre todo, Camarillo aún alcanzó el lujo de ser el cacique en turno”.
El 13 de marzo un acontecimiento, localizado en el nororiente del municipio, lanzó un aviso. Y es que más allá del escándalo mediático generado, el conflicto social surgido la tarde–noche en la junta auxiliar de San Pedro Benito Juárez, comunidad rural ubicada en las faldas del Popocatépetl, entre un sector de campesinos y elementos del Ejército y de granaderos de la Policía Estatal y Municipal, tiene una explicación sencilla: la mezcla de intereses políticos y sobre todo, la manipulación en el manejo de las extensas tierras y los vastos bosques.
La radio local dio cuenta de los incidentes ocurridos la tarde anterior en esa población instalada 10 kilómetros de la ciudad. Según las versiones difundidas, las añejas diferencias entre los vecinos terminaron por calentar los ánimos y la gota que derramó el vaso fue la retención de un Agente del Ministerio Público Federal.
Por momentos la plaza principal de San Pedro Benito Juárez quedó convertida en el escenario donde los gritos, las acusaciones y los empujones encontraron rienda suelta. Conforme avanzaron las horas, el ambiente provocó que los encargados de la seguridad pública estatal y federal literalmente cercaran las entradas a ese terruño famoso por la práctica de mínimo tres religiones distintas. Sin embargo, todo quedó, aparentemente, en paz y calma.
El 14 de marzo, mientras el alcalde de Atlixco, Eleazar Pérez Sánchez, anunció que el Cereso intermunicipal podría ser reubicado, debido a una serie de malas condiciones que imperan en ese sitio, ex integrantes del Consejo Municipal de Seguridad Pública (CMSP) recordaron al edil que ese proyecto no es nuevo porque desde hace cinco años existe esa intención.
Sólo, agregaron, que todo quedó detenido “porque el gobierno del estado nunca hizo caso a esa demanda”. Por eso, pidieron a Pérez Sánchez apresurar en la administración marinista, “que son militantes de su partido, el PRI”, el trámite y hacer ese esquema una realidad.
En esta ciudad se llevó a cabo la firma de un convenio entre Eleazar Pérez Sánchez y el director general de los Centros de Readaptación Social, Aldo Enrique Cruz Pérez, “para colaborar conjuntamente con los ayuntamientos que conforman el Distrito Judicial de Atlixco en el tratamiento de los internos a través de tres rubros: trabajo, capacitación y educación”.
El acuerdo también señala que cada una de las Comunas y el gobierno del estado conjuntarán recursos para contribuir a dignificar el Cereso intermunicipal, la manutención de los internos y la eficiencia en la labor que desempeñan los custodios. En el plan están incluidos Huaquechula, Atzitzihuacan, Tianguismanalco, Nealtican y desde luego Atlixco.
Pérez Sánchez resaltó que existe sobrepoblación en el Centro de Readaptación Social de Atlixco, por lo que existe un proyecto de reubicar a éste en otro sitio, y sacarlo de la actual área, es decir, las instalaciones del Palacio Municipal. El alcalde refirió que en breve se concretará dicho proyecto, el cual tendrá como base los recursos y apoyos tanto de la Federación como Mario Marín.
Consecuencia de intereses personales y políticos, el nombramiento de los Jueces Calificadores en este municipio, a cargo del edil Eleazar Pérez Sánchez, son impugnados ante instancias federales por presuntamente no cumplir con los requisitos indispensables. En tanto, la síndico municipal sostiene que no existen dudas con respecto a esas designaciones porque están en el marco de la ley.
El 15 de marzo, Javier Díaz Hernández, abogado y ex priista, aseguró en plática con este diario que las críticas a la nominación “espuria” de los Jueces Calificadores están basadas en un punto: “el presidente municipal y tirano Eleazar Pérez Sánchez no agotó el procedimiento democrático establecido en el artículo 24 del Bando de Policía y Buen Gobierno que establece la publicación de una convocatoria, el recabar documentos de los aspirantes, como la currícula personal correspondiente, y realizar un examen por oposición. Sin embargo, el tirano que está en el poder municipal de Atlixco los nombró de manera directa porque pagó facturas en virtud que ellos trabajaron en su campaña”.
A un mes de haber dejado en manos del PRI la conducción del ayuntamiento, los albiazules aprovechan un acto interno para reflexionar. En medio de quejas, inconformidades y hasta sorpresa de una parte importante de militantes activos, Jorge Zanella Rodríguez, actual regidor del ayuntamiento, resultó electo como nuevo presidente del Comité Municipal del PAN, tras presentarse como única fórmula en la convención llevada a cabo recientemente.
Zanella, quien sustituirá a Germán Huelitl Flores, habló en su discurso sobre temas fundamentales que sellaron el destino reciente en Atlixco de los albiazules.