El caso de presunta corrupción de menores, pornografía y prostitución infantil en el municipio poblano de Hueytlalpan se discutió en el pleno del Congreso cuando la diputada del PRD Irma Ramos Galindo llamó “pendejo” al edil Juan Martín Barrientos Ramos por solapar que 20 niños de entre seis y 13 años de edad, se quitaran sus ropas ante más de 600 personas durante el jaripeo nocturno que se realizó en esa comunidad con motivo de la fiesta patronal, el 29 de noviembre.
Además, fuera del pleno de sesiones, Ramos Galindo aseguró que la bancada del PRI está protegiendo las actitudes del presidente municipal –emanado de las filas del tricolor–, pues votaron en contra de la propuesta de la perredista para dar celeridad en la investigación de los hechos.
En punto del mediodía, el discurso que la diputada del PRD pronunció en la sesión del Congreso prendió la reacción de todas las fracciones parlamentarias del Legislativo, menos de una: la del PRI. Ya que los legisladores priistas primero dieron su respaldo a la denuncia presentada por Ramos Galindo ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), pero luego se desdijeron.
Momentos antes, el vocero de la fracción parlamentaria del tricolor, Luis Alberto Arriaga Lila, había afirmado que “en la bancada del PRI” no podemos dejar pasar éstas pendejadas, al hacer referencia a los hechos suscitados en Hueytlalpan.
“Nosotros nos sumamos al rechazo enérgico (…) Vamos a estar pendientes, subrayo: vamos a estar pendientes de las resoluciones que tomen las instancias judiciales competentes (…) No podemos hacer menos”, espetó el priista en la tribuna legislativa.
Al respecto, el panista Enrique Guevara Montiel se unió al rechazo generalizado y pidió a la mesa directiva del Congreso local adicionar al punto de acuerdo de Irma Ramos Galindo para que la Dirección Jurídica del Legislativo denuncie los hechos suscitados en Hueytlalpan, además de hacer un exhorto al titular de la PGJ, Rodolfo Igor Archundia Sierra, para que se realicen todas las investigaciones pertinentes con el objeto de sancionar a los responsables.
En el momento de la votación, todo cambió. Los asistentes al pleno del Congreso local enmudecieron de sorpresa al ver, atónitos, lo que pasaba: los priistas, quienes respaldaron la propuesta y se unieron en discurso a la propuesta perredista, cambiaron de parecer. Votaron en contra de emitir un exhorto a las instancias judiciales y a la CEDH para dar celeridad a las investigaciones.
“¡Son unos cínicos! (…) Dicen una cosa y hacen otra: ¡Canallas!”, se escuchó en la parte trasera del salón de sesiones. Los mismos priistas quedaron sorprendidos al saber, por medio de sus asistentes, que había prensa nacional en la sesión.
La actitud priista cambió el rumbo de la sesión. La diputada Irma Ramos salió enervada y furiosa del recinto, y desde la sala de prensa del Congreso del estado reprochó: “Creo que los diputados del PRI están protegiendo al edil de Hueytlalpan, pero no me voy a quedar callada, porque voy a llegar hasta las últimas consecuencias”. Reveló que su sobrino de seis años –hijo de su hermana Eduviges– también fue objeto del momento en que “la diversión se transformó en perversión”.
La legisladora perredista informó que el pasado miércoles levantó la denuncia ante la CEDH, la cuál quedó registrada con el número 12212/ 2008–C bajo la queja contra el edil Juan Martín Barrientos Ramos por solapar actos de corrupción en su municipio. La querella fue notificada por Juan Ángel Hernández Olivares, primer visitador adjunto adscrito a la dirección de quejas y orientación del organismo. Asimismo, anunció que este día acudirá a las 14 horas a levantar una denuncia de tipo penal contra el presidente municipal de Hueytlalpan ante la PGJ bajo los mismos delitos.
Arriaga, a favor de la pena de muerte
En otro momento de la sesión de ayer en el Congreso local, el vocero de la fracción priista, Luis Alberto Arriaga Lila, aseguró que está a favor de la pena de muerte contra los secuestradores, pues “no entiendo cómo el Estado mexicano podrá tener mil cárceles con todos estos hombres en cadena perpetua y ¿quién los va a mantener?”, apuntó.