El pueblo de San Pablo Actipan estaba ayer de manteles largos. Las razones no eran menores: la Unión Campesina Emiliano Zapata Vive (UCEZV) que defendió y preservó la tierra del malogrado Plan Millenium el sexenio pasado, cumplió ocho años este mes. Y el camposanto que tanto anhelaba la gente de ese lugar fue inaugurado tras dos años de construcción.
El listón inaugural lo cortó Alma Delia Méndez, quien ha sido acogida por la comunidad como una representante con todas las de la ley, desde que su esposo, el diputado perredista, Teodoro Lozano Ramírez, falleció en 2001, en un accidente carretero que muchos consideran hasta ahora, un crimen de Estado.
Para Alma Delia y su familia, para el extinto representante popular y para Concepción Colotla Gonzaga y sus parientes, este jueves hubo desbordadas muestras de afecto de parte de los agricultores en esta junta auxiliar de Tepeaca. Todos fueron vitoreados espontáneamente por los hombres, mujeres, niños y ancianos que se dieron cita en el panteón para participar en la misa de rigor.
La esposa de Teodoro Lozano pronunció un breve, pero sentido discurso. Dijo que la UCEZV había demostrado integridad y constancia en su lucha, que se agradecía al gobierno por el apoyo recibido para la edificación del panteón, pero que esperaban que el respaldo no menguara, pues aún hay muchos rezagos en la región, principalmente en materia de desarrollo social y en salud.
Don Concho Colotla casi no habló. Mejor dicho, no emitió arenga, porque si anduvo muy activo organizando la ayuda para el sacerdote que ofició en la capilla ardiente; luego, orientando al mariachi o disponiendo de las sillas y demás cosas necesarias para la comida que se ofreció a la gente de Actipan y sus invitados: barbacoa, pancita, arroz, tortillas y refresco.
Esas tareas las iba combinando el líder campesino con otras de mayor profundidad que le iban saliendo al paso: varones y féminas con rictus de preocupación o agobio se le acercaban. Él los reconocía, los saludaba, los escuchaba y les daba alguna razón, una respuesta o una cita.
En otras ocasiones, Don Concho aprovechaba la visita de los periodistas con motivo de la inauguración y les presentaba a los agraviados: campesinos todos que tienen problemas con vecinos por la propiedad de la tierra; agricultores que necesitan ayuda para una gestión gubernamental... en fin.
El acercamiento de la gente al líder emblemático de la UCEZV, demuestra que, cumplido el objetivo de defender la tierra, con el cual surgió, la organización ha pasado a otro estadio de lucha, el de la gestión, el mejoramiento y desarrollo de la comunidad una vez que el peligro de que sus lotes les sean arrebatados ha pasado. Por lo menos, ha pasado temporalmente.
No hay línea
Colotla Gonzaga también dedicó parte de su tiempo a una entrevista con esta casa editorial. En ella, agradeció al gobernador Mario Marín Torres, al actual secretario de Gobernación, Mario Montero Serrano; a su antecesor, y al actual presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), porque ayudaron con la gestión de un millón 800 mil pesos para el camposanto.
También mencionó al anterior presidente municipal, Arturo Nonato, quien aportó 100 mil pesos para la obra, procedente del erario de Tepeaca. El actual edil, dijo, sólo ha cooperado con los vidrios de la capilla.
Al preguntarle cómo se sentía por la inauguración, contestó que muy orgulloso, porque había quedado demostrada la mentira que esgrimieron sus detractores, acusándolo falsamente de estar construyendo con dinero del pueblo un cementerio particular. “El panteón es de todos, y de eso ya nadie tiene duda”, expresó Don Concho, quien dejó claro que, pese a los apoyos del gobierno estatal, cada uno de los integrantes de la UCEZV votará el año entrante por el partido político que lo convenza. No habrá línea, ni corporativismo.