Los directivos de la empresa Resa –controlada por la familia Abed– ofrecieron un recorrido a funcionarios públicos y medios de comunicación para que conocieran la situación en que está el relleno sanitario de Chiltepeque, como una manera de obtener una nueva concesión para que controlen dicho confinamiento en los próximos 15 años.
Durante el recorrido, el titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Carlos Castillo Montemayor, cuestionó que no camina el proyecto ofrecido por Resa de generar energía eléctrica para el alumbrado de la capital y que las compostas que se hacen con desechos orgánicos generan contaminación de carbono.
El funcionamiento del relleno sanitario no ha sido del todo satisfactorio, y es fundamental revisar con detenimiento como se está administrando. En general, no es adecuado el manejo que se hace de los desechos, ya que no se está reciclando la mayor parte de los materiales que se recolectan.
La ciudad de Puebla, por su dinámica de crecimiento y sobre todo por el tipo de basura que genera, necesita de mayores espacios para confinar los desechos y que éstos no sean fuentes de contaminación. Hasta ahora, la autoridad ha sido complaciente con la empresa Resa, ya que poco se sabe del grado de eficiencia de Chiltepeque.
Además, es fundamental que la empresa que se haga cargo de los desechos otorgue mayores beneficios de los hasta ahora ofrecidos por la compañía que administra el relleno sanitario.