Aunque los zapatos de tacón alto forman parte de la vestimenta de muchas mujeres y se consideran accesorios de moda y belleza, no siempre son benéficos para la salud, señalan especialistas en Medicina Física y Rehabilitación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), quienes advierten que su uso inadecuado puede ocasionar graves problemas, desde rodillas hasta de columna.
Georgina Vázquez Martell, jefe del Servicio de Tratamientos de la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación, informó que 90 por ciento de la población femenina utiliza calzado inadecuado, y que por esa razón, hasta un 75 por ciento de las derechohabientes que acuden a atención presentan problemas de columna, cadera y rodillas.
De acuerdo a la especialista, usar zapatos con tacón alto pueden provocar los llamados dedos en garra, desviaciones en el tobillo, tendinitis, artrosis de rodilla y cadera, lumbalgia (dolor en la zona baja de la espalda) entre otras.
Explicó que el pie es el principal sostén del cuerpo, y por tanto tiene una anatomía y función especial, que consiste en distribuir el peso en las extremidades inferiores, en 50 por ciento cada una, pero muchas veces esta carga se incrementa hasta 100 por ciento por los tacones altos, generando graves lesiones.
“Los pies equilibran el peso en la parte anterior y posterior del cuerpo, si no hay equilibrio habrá desajustes y complicaciones, porque cuando un zapato tiene un tacón de cuatro centímetros, hay 20 por ciento más de peso en la punta, de seis, se eleva 40 por ciento, con ocho aumenta a 60 y al superar los 10 centímetros se eleva más del 90 por ciento de peso”, detalló.
Por su parte, Alberta Magdalena Sánchez Gutiérrez, terapista de la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación, mencionó que el pie esta constituido y diseñado para soportar el peso y la distribución de la carga y subrayó, esta función se altera por el uso inadecuado del calzado, ya que la elevación del tacón y la punta estrecha conlleva a un acotamiento de los músculos de la pantorrilla y una sobrecarga de los huesos de los dedos del pie.
“Otra de las alteraciones que se suscitan es la curvatura de la columna, poniendo en tensión músculos y ligamentos, ocasionando lumbalgia o dolor lumbar. También puede haber dolor en cadera, rodillas y tobillo, debido a una alteración en los ejes de postura y apoyo de nuestro cuerpo”, señaló.
Las especialistas recomendaron evitar el uso de los tacones de aguja y utilizarlos con la misma forma desde la punta hasta el talón, para que posea apoyo seguro. El calzado no debe rebasar los 2.5 centímetros, y debe tener el sostén de uno o dos sujetadores.