El ayuntamiento de Puebla colocará señalética en el sistema braille, una canaleta que servirá de guía a los usuarios de bastón blanco y rampas en el primer cuadro de la ciudad para beneficiar a los discapacitados, como parte del programa de rehabilitación del Centro Histórico, anunció la presidente municipal, Blanca Alcalá Ruiz.
Esta propuesta fue impulsada por la diputada panista Luana Amador Vallejo, quien desde marzo presentó una iniciativa de ley en el Congreso local para discapacitados, en la que se considera multar a quienes no respeten sus derechos, sancionar aquellas personas que se estacionen en lugares reservados para ellos con una infracción de 20 hasta 300 días de salario y crear políticas públicas para garantizarles igualdad de oportunidades en todos los ámbitos.
En el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se celebró ayer, María del Carmen Lanzagorta Bonilla, presidente de la Comisión de Grupos Vulnerables en la administración municipal, señaló que aunque se hagan leyes y reglamentos para dignificar a los discapacitados, el respeto para ellos sólo se logrará si hay una “cambio de fondo” en la sociedad.
Por su parte, Blanca Alcalá, al lanzar la campaña “Yo respeto a las personas con discapacidad”, dijo que el trabajo en pro de los discapacitados no debe quedarse solamente en “buenas intenciones”, sino se debe proceder mediante acciones.
Para ser congruente con su discurso, informó que dentro del programa de rehabilitación del Centro Histórico, se pondrán los nombres de las calles en sistema braille a una altura de 1.50 metros para que las personas ciegas o con debilidad visual puedan ubicarse, además, en las banquetas se colocarán canaletas para que los usuarios con bastón puedan guiarse y, se compondrán y construirán rampas para las personas que usen sillas de ruedas.
De acuerdo a Alejandro Ramírez Campos, presidente de la Asociación Cultural y Recreativa para la Proyección del Invidente Puebla, A.C, en el estado hay más de 22 mil poblanos con alguna discapacidad y en la capital poblana entre mil 500 y 2 mil 400 ciegos.
Omar Martínez Morales, un joven ciego de 23 años, quien es alfabetizador desde 2003 en el Centro Universitario de Participación Social de la Universidad Autónoma de Puebla, señaló que las medidas que tome el gobierno deben de estar pensadas para servir a la comunidad y no sólo para “adornarse”.
Indicó que le parece “brillante e interesante” la idea de que pongan los nombres de las calles de la zona de monumentos en el sistema braille, sólo que subrayó, la administración de Alcalá, tendrá que pensar en ampliar los programas de alfabetización para discapacitados, porque no todos saben utilizar dicho método.
Para Omar la discapacidad es una cuestión mental, pues indicó que todas las personas que sufren algún tipo de capacidad diferente pueden lograr todas las metas que se propongan.
“Todos podemos lograr nuestras metas, no hay ningún impedimento, creo que las discapacidades vienen de otros, mejor hay que preguntar si los maestros de instituciones de educación regular son capaces de atendernos, si los empresarios son capaces de adaptarse y si el gobierno, de verdad tiene la capacidad de incluirnos en su gabinete; la discapacidad es un lastre social que se ha originado por cuestiones culturales y por la idiosincrasia, la mentalidad de la gente no les permite ir más allá para la inclusión de personas con capacidades diferentes”, aseveró.