Una pareja perdió la vida ayer por la noche cuando un camión de redilas se accidentó en el puente de San Felipe, al norte del municipio; la pesada unidad golpeó otros vehículos para posteriormente caer y explotar. En el lugar, ocho personas más quedaron heridas, algunas con fuertes golpes y contusiones.
El incidente ocurrió a las 20 horas, cuando el citado vehículo con placas 980–EE4 de transporte de carga del Servicio Público Federal, circulaba por el bulevar Carmen Serdán, entre la Central de Autobuses de Puebla (Capu) y la autopista a México.
De acuerdo con el relato de los testigos, el chofer perdió el control cuando al vehículo se le reventó una llanta, golpeó a un auto compacto, a un microbús del transporte público y se precipitó siete metros de profundidad.
Durante la caída, el tracto camión arrancó unos cables de alta tensión que ocasionaron una llamarada que prendió al vehículo y alcanzando el tanque de gasolina, haciéndolo estallar, calcinando a sus ocupantes.
El accidente dejó tirado un poste de luz sobre la vía del ferrocarril, el cual cruzó minutos después, estrellándose en la locomotora, la cual quedó varada por varias horas. En este otro incidente no hubo heridos ni pérdidas materiales.
La dirección de Protección Civil del municipio de Puebla acordonó varias cuadras de la colonia Santa María La Rivera, perteneciente a la junta auxiliar de San Felipe Hueyotlipan, para evitar que los curiosos y vecinos resultaran lastimados, informó su titular, Alberto Vivas Arroyo.
La dependencia evitó que los ocupantes de cuatro viviendas contiguas al lugar del percance salieran, pues los cables de alta tensión no habían sido retirados y corrían el riesgo de otro accidente. En tanto, la Dirección de Tránsito municipal cerró la circulación por más de una hora entre el bulevar Norte, a la altura de la Capu, y la carretera federal a Tlaxcala, informó Manuel Alonso García, titular de Protección Civil.
Los ocho lesionados fueron trasladados a Traumatología y Ortopedia del IMSS y al hospital de la Cruz Roja. Cuatro eran ocupantes del sedán y el resto del microbús.
Los bomberos apagaron el incendió media hora después, dando paso a que el Ministerio Público levantara los cadáveres e iniciara las investigaciones sobre sus identidades, así como las causas del accidente. Los cuerpos fueron llevados al Servicio Médico Forense, al sur de la ciudad.