“El apoyo de las instituciones hacia los tenores mexicanos siempre ha existido, pero de alguna forma el Conaculta podría hacer más culturalmente, y tener un presupuesto más alto. Estamos pasando por un momento difícil, que no está para gastar el erario en cualquier proyecto; sin embargo, en México sí se despilfarra el dinero en ‘combatir’ la delincuencia, que ha crecido mucho por haber descuidado la cultura, la educación, y no resolver las cosas en buen momento. Una forma de llegar a la solución de este problema será a través de la cultura.
Así se refirió a la actual situación que atraviesa nuestro país el tenor mexicano Fernando de la Mora, quien estuvo ayer al mediodía en el salón Paraninfo del Edifico Carolino, acompañado por la vicerrectora de Difusión y Extensión de la Cultura de la UAP, Lilia Cedillo Ramírez, y Yarín Domínguez, en representación del director del Sistema DIF Estatal, a propósito del concierto navideño que ofrecerá el próximo 13 de diciembre, en el Auditorio del Complejo Cultural Universitario (CCU).
“En estos tiempos difíciles –destacó– hay que cederle espacio a la cultura. En lo particular, estoy harto de que el portavoz en el exterior sean el secuestro y el narcotráfico, cuando México es un país de gran riqueza cultural, que ha exportado música y músicos maravillosos, como María Grever, Agustín Lara, Juan Gabriel y José Alfredo Jiménez”.
“Hay que quitarle los micrófonos a esos delincuentes. Hay que unirnos por música, y no por la delincuencia. No digo que barramos por debajo de la mesa y que quede ahí el polvo; a lo que me refiero es que le demos mayor importancia a las cosas que nos enaltecen como mexicanos”.
A La Jornada de Oriente respondió que, “la ópera en México sigue siendo pobre. De alguna forma, buena y mala, que por arreglos esté cerrado el Palacio de Bellas Artes, por más de dos años. Esto ha perjudicado a la ópera, porque es nuestro recinto principal, entonces va tener que mudarse al Teatro de la Ciudad, el Centro Cultural Universitario y la Sala Covarrubias, de la UNAM, y a otros teatros de la República”.
“El presupuesto para la ópera es también muy pobre y corto. Los cantantes, de alguna forma, podemos cantar gratis, pero para las producciones se necesitan recursos, y eso es difícil, creo que vamos a pasarla difícil los próximos años, y ojalá que retomen a la cultura, como estafeta y punta de lanza para levantar al país, como una defensa ante la delincuencia”.
A cerca de ¿cómo lograr distraer la atención de la gente hacia la cultura, cuando además del narcotráfico también hay una crisis económica en el país?, explicó, “simplemente es tener las ganas de hacerlo y no tener miedo a no tener presupuesto. Si se hace un consenso entre todos los artistas, sinfónicas y músicos, es muy probablemente que aceptarían trabajar con subsidios”.
En otro punto, el tenor felicitó a la casa de estudios por el “maravilloso” auditorio del CCU, “que no existe ni siquiera en la ciudad de México” y que está a la altura de cualquier recinto del mundo. “Cuenta con una acústica natural, no sólo es un cajón, y en el se podría cantar incluso sin micrófono”, lo cual es un prodigio en un espacio de tales magnitudes, pues la capacidad es para más de 3 mil 500 espectadores.
Cuando Puebla decida hacer ópera, comentó al respecto, será de gran nivel. “Yo sé que es difícil hablar de esto, porque no están tan acostumbrados, aunque han habido muchos proyectos, como la Ópera Angelopolitana, pero ya no sé nada de ellos”.
En el concierto navideño del próximo 13 de diciembre, cuyos fondos se destinarán a los programas del DIF estatal en apoyo a grupos vulnerables, como los de la tercera edad, el tenor interpretará en la primera parte música romántica con arreglos sinfónicos, como Bésame mucho, de Consuelo Velásquez, y en la segunda parte música de José Alfredo Jiménez, acompañado del Mariachi Gama Mil.
También comentó sentirse “muy afortunado frente a un escenario. Me siento feliz, emocionado, porque me gusta hacer feliz a la gente, tocar el corazón y sus emociones”.
Por último, confió que haya cupo completo en el auditorio “para serle útil a mi país y para que ayudemos a quienes tengamos que ayudar”.
Para cierre de año, después de Puebla visitará Veracruz, París, Francia, y cerrará con un concierto el 28 en la ciudad de México. El 7 de enero grabará un disco de las canciones más famosas de José Alfredo Jiménez; a mediados del mes dará dos conciertos en Los Ángeles, y nuevamente en Xalapa, Veracruz, cantará la ópera Santana, donde detalla la situación política de ese tiempo, y que recientemente presentó en la Feria del Libro de Guadalajara.