En la edición de hoy esta casa editorial presenta un paquete de noticias sobre los despidos que están sucediendo en diversas empresas del sector productivo poblano. Algunas están directamente vinculadas a los procesos industriales, como los que acontecen en proveedoras de la planta armadora de autos Volkswagen, y otras a actividades especializadas, como el caso de los trabajadores de seguridad pública del Grupo Sadasi en el fraccionamiento Los Héroes.
Al finalizar 2008, el panorama económico para el año entrante no es nada alentador. Por el contrario: los recortes de personal que están consumándose en la entidad pueden ser el aviso de que la crisis económica ya está aquí y sus efectos reales comienzan a sacrificar al eslabón más vulnerable de la producción, pero también el más importante: la fuerza laboral.
En ese contexto, resulta incomprensible que el secretario de Trabajo y Competitividad, Pericles Olivares Flores, persista en el discurso de que la crisis económica mundial no ha tenido efectos en Puebla y que la situación está bajo control.
Del otro lado, la coyuntura vigente obliga a los empresarios que se jactan de ser “socialmente responsables” a demostrar su compromiso en los hechos, privilegiando la manutención del empleo, como lo ha recomendado el magnate Carlos Slim, y sacrificando la utilidad. De lo contrario, la factura que cobrarán quienes son echados a la calle en aras de mantener la plusvalía de los patrones, puede venir rubricada con acciones de desesperación violenta.