El panorama actual para los cineastas jóvenes es desolador, si se atiende a la opinión de los artistas de Atole Metafilms. Sus opciones, si quieren dedicarse a la producción cinematográfica, son hacer comerciales o ganar becas. Pero en lugar de escoger alguno de estos dos caminos o darse por derrotado, el naciente proyecto audiovisual ha forjado una ruta propia que consiste en generar y mover al público de manera similar a la de una banda de rock.
Integrado por artistas de varias entidades del país, Atole Metafilms promociona en este momento su segundo cortometraje, producido de manera totalmente autónoma. A partir de las ganancias de las proyecciones de su primera película, Vi tu cel, el colectivo obtuvo los recursos necesarios para Pásale, grabado en formato HD y que cuenta con las actuaciones de Alejandro Calva, de la serie Los Simuladores (Sony y Televisa), y Armando Hernández, quien participó en Fuera del Cielo (Patrón, 2006) y Amar te duele (Sariñana, 2002).
En entrevista, Elías Herrera Zacarías, director y guionista de ambas producciones de Atole, explicó a este medio las características del proyecto artístico y sus planes a futuro con motivo de la premier en Puebla de Pásale el sábado 29 de noviembre en el bar Anónimo de San Andrés Cholula (14 Oriente 1001).
–¿Hace cuánto y cómo se formó la productora?
–Atole Metafilms es una organización de artistas, más parecida a una banda de rock que a una empresa de producción audiovisual. Salimos a la luz el 19 de enero de 2008 con la premier de nuestra primera película corta, Vi tu cel, en un billar de la colonia Roma, en el DF.
“Somos artistas interesados en hacer cine. Hacer comerciales es buena idea para generar recursos, pero no para desarrollarse como artista. En la producción de comerciales es práctica común, e incluso necesaria, copiar a los artistas con éxito y a comerciales de otros países. En el mejor de los casos te vuelves un plagiario rico, pero a la hora de usar los recursos para hacer una obra propia es muy probable que salga una mala película porque no has filmado nada artístico.
“Por otro lado, las becas son más aptas para el desarrollo como artista, pero que las otorguen depende de la política (a quién conoces, quién eres, etcétera) y del gobierno. Como sabemos, cualquier cosa que sea del gobierno no funciona como debería. Además estás más tiempo llenando carpetas y explicando proyectos que filmando.
“Algunos integrantes de Atole hemos sido parte de bandas de rock. Yo tocaba la trompeta en Los Músicos de José. Y Marco García, el productor, toca la guitarra en Mamá Pulpa. Ahí nos dimos cuenta de que los grupos logran recaudar dinero por el movimiento social que generan, porque hacen que la gente salga de sus casas, vaya a un bar y pague la entrada para ver al grupo y para verse entre ellos. Entonces pensamos que el cine puede mover dinero de la misma manera.
“Así, antes de hacer la película, te preguntas: ¿cuántas personas podría yo invitar a la función de mi película y cuánto les podría cobrar de entrada? Haces cuentas y haces una película con los recursos que te imaginas. Como estás dispuesto a hacerlo de esa manera escribes un guión que se pueda producir así. Dos actores, una locación. Lo importante es lo que se genera en el público cuando ven tu película, no el dinero que está invertido.
“Después te das cuenta de que si fueras capaz de convocar más gente podrías hacer películas más grandes o pagarle mejor a los artistas que las hacen. Así se hace una dependencia con el público, que me parece muy sana. En lugar de quedar bien con los gerentes de marca o con los funcionarios de gobierno hay que quedar bien con todo el mundo y eso, paradójicamente, es más fácil y más sano.
–¿Cómo levantan los recursos para sus producciones? ¿Sólo de las proyecciones?
–Los recursos los conseguimos de ahorros y de préstamos de personas de confianza a los que les regresamos el dinero después de las proyecciones. Nuestras producciones son de poco dinero porque tratamos de usar la tecnología al máximo y contamos con el apoyo de artistas profesionales que confían en lo que hacemos y se vuelven dueños de un porcentaje de las ganancias de la película, en lugar de cobrar honorarios.
–¿Cuál es el objetivo a largo plazo del proyecto?
–Este es un proyecto de desarrollo. Queremos hacer cuatro películas cortas al año durante tres años. Después de esto vamos a analizar la posibilidad de producir un largometraje con el mismo modelo. Este año produjimos dos. Esperamos el próximo año producir tres.
“Queremos desarrollar nuestras habilidades técnicas y artísticas y hacernos conocidos entre la gente de todo el país. Queremos ser libres y felices”.
Luego del estreno de Pásale en Cuernavaca en el Cine Morelos y su proyección en Toluca y Oaxaca, el segundo cortometraje de Atole Metafilms será presentado mañana a las 22 horas en el Anónimo, donde se ofrecerán varias funciones en la sala de cine, a la par de la fiesta en el espacio inferior del bar que contará con el espectáculo de DJs de Cholula, DF y Cuernavaca. Todo por un costo de 40 pesos. Posteriormente, la promoción continuará este año por DF, Jalapa, Tijuana, Guadalajara, y a principios de 2009 por Monterrey.