La Secretaría de Gestión Urbana y Obras Públicas del ayuntamiento de Puebla reconoció que albañiles y trabajadores que realizan las labores de mantenimiento y remozamiento de las calles del Centro Histórico se quedaron sin insumos de trabajo, pero se debió a que un encargado de obra no hizo el requierimiento correspondiente, por lo que fue dado de baja.
Así mismo, la dependencia indicó que la inactividad duró sólo unas horas lo que no representa un retraso en el trabajo programado, por lo que el próximo 10 de diciembre se alcanzará el 90 por ciento de avance concluido y dar paso a la suspensión de labores, mismas que se reanudarán el 6 de enero, como medida de apoyo al comercio establecido en el primer cuadro de la ciudad.
Lo anterior fue informado por Rafael Barquero Díaz Barriga, quien está a cargo del Programa de Mejora de la Imagen Urbana del Centro Histórico. En entrevista, el funcionario admitió que fue “un error” del hombre contratado para esa tarea –de quien se reservó su nombre–, por lo que tuvo que ser dado de baja como medida correctiva.
Aseguró que en este momento, el remozamiento que se está dando a la calle 16 de Septiembre, entre la 9 y la 11 Poniente, lleva un avance del 40 por ciento y confió en que se cumplirá con la meta establecida, pues aseguró hay materiales de construcción suficientes en las bodegas de la dependencia municipal.
Ayer, en las páginas de este diario se dio a conocer que un grupo de albañiles que participa en esa tarea afirmó que las obras estaban detenidas, porque al ayuntamiento “se le acabaron los materiales”.
Bajo la gracia del anonimato, indicaron que desde que inició la semana dejaron de recibir insumos como cemento, piedra y arena los cuales eran entregados por personal de la Secretaría de Gestión Urbana y Obra Pública, dependencia a cargo de las obras. Sin embargo, ayer mismo la dependencia corrigió el yerro y las labores continuaron con normalidad, finalizó Barquero Díaz Barriga.