Las ventas en la Central de Abasto cayeron 40 por ciento durante el mes de octubre, debido al alza en los precios de los productos de la canasta básica. Además, los comerciantes de la plaza esperan que al cierre de año se registre un incremento en sus negocios, en el mejor panorama, de 10 por ciento.
Entre los productos que sufrieron más volatilidad en sus precios destacan: huevo, frijol, arroz, aceite, papa, aguacate, chile serrano, manzana, azúcar, jitomate, tomate y limón, pues sus precios variaron entre un 20 y 30 por ciento más caros, en relación con el mes pasado.
Así lo indicaron los comerciantes de la Central de Abasto Puebla, durante un recorrido que realizó ayer La Jornada de Oriente, donde diariamente acuden alrededor de 55 mil compradores de distintos puntos de la entidad y quienes, en un sondeo rápido, coincidieron que el cierre del año “se ve negro” para los vendedores y consumidores.
“Las ventas están cayendo en nuestros mercados. Es lo que más nos pegó, porque la gente sigue comprando, pero lo hace menos y se va con quien le da más barato, cuando antes ya teníamos a nuestros clientes (...) Ahora sí hay que pelear a la clientela por buscar conseguir un producto de buena calidad y a buen precio y eso, en estos tiempos, está difícil”, acotó Ismael Reyes, quien tiene un local de verduras y legumbres en la colonia Miguel Hidalgo.
El comerciante se quejó del rápido crecimiento de los precios en productos que habían permanecido estables a lo largo del año, tal es el caso del chile serrano, jalapeño, tomate y jitomate, pues durante octubre incrementaron al doble sus precios, lo que llevó a los clientes a dejarlos de comprar.
Al respecto, José Efraín Bermúdez Hernández, comercializador de chiles jalapeños, indicó que su producto sufrió “una leve” variación de su precio en los últimos 20 días, pues pasó de siete a 20 pesos el kilogramo, debido a que la temporada de lluvias perjudicó las cosechas. Además, detalló que sus ventas cayeron 40 por ciento en el mismo periodo.
“Creo que para el próximo mes estaremos igual. No creo que haya un repunte muy bueno por la situación económica que estamos viviendo. Hay poco movimiento y poco efectivo y no creo que mejore más allá del 10 por ciento”, previó el distribuidor de chiles.
En su turno, Valentín Grande Medel, vendedor de tomates de la nave B de la Central de Abasto de Puebla, recalcó que el alza en el precio de su producto fue de 8 a 15 pesos y auguró que así se mantendrá al cierre de año: “Simplemente no hay venta, porque la gente no tiene dinero. Eso hace que todo el producto se comience abaratar, pero pues también dependemos de que la gente venga”.
Y es que, según datos de la Secretaría de Economía, seis productos de la canasta básica han incrementado su costo en un 25.4 por ciento, pues a principios de septiembre, un litro de leche, uno de aceite, así como un kilogramo de azúcar, frijol, arroz y huevo, sumaban 101.40 pesos, mientras que ahora ascienden a 127.25 pesos.
Así, los seis artículos fueron paulatinamente subiendo de precio, el aceite aumentó 35.5 por ciento, el frijol triplicó su costo, el arroz subió 163 por ciento, y el resto de los productos han variado de uno a cinco pesos en estos once meses. El primer artículo comestible que aumentó fue el azúcar, pues de diciembre a enero de este año, pasó de 12.90 a 17.50 pesos. Actualmente registra un precio de 19 pesos el kilogramo. Además, el aceite tuvo un incremento de 35.5 por ciento, pues a principios de año, el comestible tipo Capullo osciló entre los 20 pesos, mientras que ahora llega a los 33 pesos en los puestos de la Central de Abasto de Puebla.
Además, la Secretaría de Economía reportó que el precio del azúcar ha sufrido mucha volatilidad, pues de diciembre a enero subió de 12.90 a 17.50 pesos; en febrero llegó hasta 19 pesos pero en abril volvió a bajar. En este momento se vende en 18 pesos el kilogramo. Por su parte, el arroz mantuvo un precio de 11 pesos el kilogramo durante el mes de septiembre. Sin embargo, un mes después, llegó a costar 21 pesos por el mismo tanto; comportamiento similar al del huevo, que ha llegado a 26 pesos.
“Creo que la crisis mundial nos está pegando a todos, porque preferimos comprar menos y por eso también nosotros vendemos menos, cuando en realidad los precios están subiendo. Además, tenemos que considerar los pagos de la camioneta (transportación) y todo lo que gastamos (...) El próximo año se ve negro, muy difícil”, concluyó Sonia Correa Mendoza, una de las vendedoras de limón de la Central de Abasto.