Mientras Alejandro Villagómez Amezcua y Willi Semmler, economistas del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) pronostican que el próximo año habrá un crecimiento acelerado en los índices de desempleo debido a la falta de confianza en las instituciones y la alta volatilidad en los mercados internaciones; Mónica Rubio García, investigadora de la UPAEP, consideró que la situación financiera del país no será “tan catastrófica” como en años anteriores, pues el poder adquisitivo de los mexicanos no caerá en sus índices más bajos.
Asimismo, el rector de la UAP, Enrique Agüera Ibáñez, expresó la necesidad de que los gobiernos replanteen volver la mirada al ser humano, quien hasta el momento “se ha olvidado”. Lo anterior durante el XXI Congreso Nacional de Estudiantes Economía, organizado el fin de semana por esa casa de estudios.
“Más allá de las consecuencias y efectos de esta crisis en la economía de los países, del sistema productivo y de las empresas; la crisis nos obliga a preguntarnos qué estamos haciendo por el ser humano, qué estamos haciendo en beneficio de las personas”, cuestionó Agüera Ibáñez, quien se pronunció por construir un escenario social que asegure riqueza, suficiencia para todo el mundo y una distribución justa y equitativa.
En su turno, el investigador Villagómez Amezcua expuso que si la Bolsa de Valores continúa registrando altos márgenes de volatilidad, México tendrá como principal amenaza un bajo crecimiento económico, el aumento en las tasas de desempleo y un panorama grave en cuanto al poder de compra de las familias.
“Ante el panorama económico mundial, los inversionistas quieren moverse a refugios de calidad, siendo el más importante la tesorería de los EU, por las garantías que no encuentran en las economías emergentes, como México”, explicó durante su exposición a los asistentes al acto nacional.
Además, indicó que las medidas puestas en marcha por el gobierno federal son insuficientes para frenar el impacto real en la economía de cada familia, pues los ciudadanos son los que resienten los efectos e impactos negativos de las alzas.
En tanto, Fernando Butler Silva expresidente del Colegio Nacional de Economistas, expresó que se espera que los sectores productivos del país, principalmente el sector manufacturero, automotriz y de servicios, realicen un ajuste de entre 5 y 10 por ciento en sus nóminas. “Estamos contagiados de los efectos de la crisis norteamericana, porque para el año próximo su crecimiento económico será bastante mediocre”, dijo en el edificio Carolino de la UAP.
Butler Silva comparó que China, como una medida para no afectar su crecimiento nacional, invertirá 180 mil millones de dólares por un periodo de tres años. La cantidad equivale a un 17 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB); mientras el gobierno mexicano sólo apostará 4 mil 100 millones de pesos, lo que representa 0.5 por ciento de su PIB: “El Fondo Monetario Internacional dice que el crecimiento para el país será del 0.29 para 2009, aunque todavía está en duda la ejecución de ese indicador, porque se esperan más contagios por parte de Estados Unidos”, apuntó el analista económico.
Al respecto, Willi Semmler, catedrático de la New School University of New York, comentó que la situación financiera permanecerá hasta que Estados Unidos logre equilibrar las pérdidas y garantice estabilidad en los mercados internacionales. Sin embargo, estimó que la nación mexicana presenta más elementos positivos para generar mayor valor monetario.
Durante su ponencia, el investigador refirió que la situación financiera traerá como resultados el cierre de empresas, así como despidos o paros técnicos en las factorías, a fin de mitigar la recesión por la que atraviesa la Unión Americana. Sin embargo, la moneda nacional mantendrá su fortaleza en América Latina: “A diferencia de muchos países de Latinoamérica como Argentina, Brasil o Colombia, México presenta escenarios económicos más factibles para enfrentar la crisis mundial”, apuntó ante más de 200 estudiantes.
En un acto por separado, Mónica Rubio García de la UPAEP, refirió que la situación monetaria no será “tan catastrófica” como en años anteriores. Sin embargo, se sumó a las previsiones por parte de los investigadores del CIDE, al apuntar que además de despidos, otro punto negativo a enfrentar será el constante aumento en las tasas de interés, lo que generará dificultades para el pago de los créditos.
“Los pronósticos no son los más alentadores para 2009, pues con la caída de las exportaciones, las remesas, el poco crecimiento de la economía nacional, el alza en los precios, no hay visos de que haya una estabilidad positiva para las familias mexicanas”, refirió Rubio García, quien recomendó a los poblanos a realizar una análisis de gastos para la próxima temporada navideña.