Para Rolando Cordera Campos, la crisis económica iniciada en Estados Unidos y que tiene efectos en todo el planeta, no es necesariamente el fin del capitalismo, si no el derrumbe del mercado autorregulado, “un paradigma que ya había venido siendo sometido a cuestionamientos desde hace muchos años y que mantuvieron los impulsores del neoliberalismo”.
En una entrevista con La Jornada de Oriente, el profesor emérito de la UNAM consideró que la recesión supone un escenario propicio para impulsar una economía eminentemente social, en la que, por ejemplo, estén garantizado el acceso universal a los servicios de seguridad social.
Cordera resaltó que los neoliberales, “revolucionarios por naturaleza”, para imponer su modelo se asociaron con la derecha extremista, la que enarbola la religión y la supresión de derechos individuales y colectivos; por eso “el resultado ha sido desastroso y tendrá consecuencias de largo alcance”.
Consideró que los tres años vaticinados por las instituciones internacionales para superar la crisis “son mucho tiempo en una época en la que los procesos, el intercambio de información y la tecnología corren vertiginosamente. Yo creo que se buscará un consenso para salir de esta situación lo antes posible. No estamos en los tiempos en los que las cosas se podían dar de manera pausada”