Federico Rubli Kaiser, director de Relaciones Externas del Banco de México, advirtió ayer que el crecimiento económico para el próximo año podría ser de apenas el 0.5 por ciento, y cuestionó que los diputados federales hayan estimado el presupuesto para 2009 con un posible incremento del PIB de entre el 1.9 y el 2.5 por ciento.
Por su parte, el economista Rolando Cordera Campos expuso que la crisis en Estados Unidos llevará a que en ese país reduzcan los bienes de consumo, y eso podría provocar la quiebra de varias empresas grandes de México, las cuales generan el grueso de los empleos formales y al mismo tiempo son el sustento de compañías pequeñas y medianas.
Las exposiciones de Cordera Campos y Rubli Kaiser, que ayer ofrecieron en Puebla por separado, hacen suponer que el panorama de México en el año 2009 será todavía más difícil y complicado que el del presente año, lo que pone en riesgo el empleo, la subsistencia de muchas empresas e incluso el riesgo de que se rompa la estabilidad social.
Esta situación plantea la necesidad de que los tres niveles de gobierno reorienten su gasto y éste sirva para realmente reducir los índices de pobreza, ayudar a la creación de empleos y establecer programas sociales que ayuden a reducir el impacto negativo de la crisis económica y alimentaría que azota al país. Si no ocurre así, difícilmente se podrá conservar la gobernabilidad de muchas regiones de México.