Las elecciones por usos y costumbres de presidentes de comunidad en Tlaxcala, constituyen la expresión de la persistencia histórica de una forma de poder comunitario que ha sido característica de varias comunidades, desde antes de la invasión hispana.
Este poder descansa sobre dos instituciones fundamentales: la asamblea de pueblo y el sistema escalafonario de cargos, a través de los cuales las comunidades han mantenido un cierto margen de autogobierno local que ha encontrado la manera de sobrevivir y cohabitar con otras formas occidentales modernas de “federalismo” que en nuestro caso establecieron al municipio como unidad básica de gobierno.
Aunque el cuarto nivel de gobierno, las presidencias de comunidad, desde la reforma de 1984 se mostraron al resto del país como instituciones de avanzada en el proceso de descentralización administrativa, y se exhibieron como una institución que reflejaba el espíritu confederativo de los antiguos señoríos tlaxcaltecas, en la práctica, en los últimos decenios, los partidos políticos y el Estado no han cejado en su interés de debilitar y controlar este último reducto ...
(+)