En cinco años, la tasa de infecciones hospitalarias en Puebla casi se triplicó, pues pasó de 1.52 en 2003 a 4.28 en 2008, informó Manuel Cervantes Ocampo, jefe de prestaciones médicas en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
San Alejandro es uno de los hospitales en la ciudad donde más infecciones nosocomiales hay, su tasa es de 6.8 por ciento.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), a escala global 8.7 por ciento de los pacientes hospitalizados presentan infecciones nosocomiales; en países desarrollados éstas representan entre 5 y 10 por ciento, mientras que en naciones subdesarrolladas el porcentaje oscila entre 25 y 40 por ciento.
En México, informó Cervantes, 32 de cada 100 mil pacientes mueren por una infección contraída en los hospitales, mientras que en Puebla anualmente hay más de 700 defunciones.
Se estima que uno de cada cuatro pacientes que ingresan a un nosocomio contrae una infección durante su estancia.
De acuerdo con Manuel Cervantes y Antonio Cruz López, jefe del departamento de Parasitología de la Universidad Autónoma de Puebla, las principales causas del contagio son por la falta de lavado de manos de los prestadores de los servicios de salud antes de atender al enfermo y del uso de gorro entre las personas que trabajan en la cocina.
Información de la Secretaría de Salud federal indica que las infecciones hospitalarias aumentan ocho días el periodo de internamiento y que de manos implica menos de 1 por ciento del gasto que se requiere para atender una infección nosocomial.
Antonio Cruz López explicó que es imposible combatir a las bacterias que originan las infecciones hospitalarias, pues estás son muy resistentes a los antibióticos y a toda solución que se use para su exterminio, pero subrayó que incrementando las medidas de higiene, como el uso de los cubrebocas, guantes, gorros (en el caso de todas las personas que trabajan en las cocinas de los hospitales), se podrá evitar que la tasa de infecciones siga aumentando.