La noche de ayer fue de fiesta. Saltimbanquis, centauros, criaturas mitológicas, estatuas vivientes, performances, danzantes prehispánicos, salseros y un grupo de jóvenes que tocaron una serie de botes muy al estilo Stomp, bailaron entre los seis edificios estilo minimalista que conforma el Complejo Cultural Universitario (CCU) de la UAP, que abrió sus puertas para albergar a ríos de gente que, tras el informe de labores del rector Enrique Agüera Ibáñez, coreó los temas del trovador cubano Pablo Milanés.
Diseñada por Manuel Sánchez Delgado, la estructura arquitectónica del CCU –que con enormes ventanales provoca un ambiente de claroscuros–, representa un parteaguas en la difusión y promoción de las expresiones artísticas, de investigación y ciencia sin precedentes.
Desarrollado en una extensa área de 87 mil 877 metros cuadrados, el monumental inmueble de grandes muros blancos fue intervenido con enormes fotorreproducciones de los icónicos Charles Chaplin, Marcel Marceau y Marilyn Monroe, así como de obras de Rodin, de Monet, Diego Rivera y figuras rupestres; mientras que en otro punto del edificio, que alberga la Galería de Arte, se exhiben los originales de Rufino Tamayo, Francisco Toledo, Federico Silva, Jorge Marín y Salvador Dalí, entre otros.
Para las autoridades universitarias, el Complejo será un espacio emocionante, divertido, en donde se vivan y articulen cotidianamente las artes, el esparcimiento, el aprendizaje y la formación, que genere una nueva actitud y estimule el sentido de comunidad, de identidad, de pertenencia y porque no, también de motivo de orgullo, no sólo para los universitarios, si no para la sociedad en general.
La enorme extensión del CCU cuenta con una explanada universitaria, con capacidad para 15 mil espectadores cómodamente sentados; 18 mil en gradas, y hasta 30 mil de pie.
Otro de los espacios que destacan por su amplitud es el Auditorio, con una superficie de 7 mil 713 metros cuadrados, que alojará a más de 3 mil 600 personas y que a diferencia del Auditorio Siglo XXI permitirá escuchar a un barítono o soprano a capella por su buena acústica.
En el edificio norte, primera planta, cuenta con el restaurante Casa de los muñecos, para 60 comensales; una peña universitaria, para 71 personas; una cafetería para 40 visitantes; un centro de talleres artísticos que, aunque un poco reducido, pretende movilizar a bailadores de salón, danzas árabes, hip–hop, de escultura y de iniciación artística (pintura y dibujo).
Y en la planta alta está la Unidad de talento emprendedor e incubación de empresas, para estudiantes y académicos; además de la Unidad de tecnologías para la educación; la Unidad para el desarrollo y la excelencia docente, y una Unidad de recursos interactivos.
El edificio sur, en la planta alta, propone un Centro de formación profesional artística; un Centro de producción de radio y BUAP TV; la Galería de arte; y en la parte baja un Centro de convenciones para más de 800 personas cuyo espacio se puede dividir en cuatro salas; una librería con 40 mil ejemplares y más de 10 mil títulos; dos salas de cine de arte, cada una para 143 espectadores, y un teatro para 656 personas.
Finalmente, el edificio norte está integrado por un Centro de seminarios, un Aula virtual y un Centro de consultoría.