Búsquedas en el diario

Proporcionado por
       
 
Viernes, 7 de noviembre de 2008
La Jornada de Oriente - Puebla - Atlixco
 
 

Nueva York y Huaquechula, una muestra del capitalismo, según Cordero Díaz

 
MIGUEL ÁNGEL DOMÍNGUEZ RÍOS

Huaquechula. Aquí, las transformaciones en la organización y sobrevivencia rural están asociadas a aspectos históricos del capitalismo, tales como la feminización de los mercados de trabajo, el renacimiento de las formas de producción a destajo y a la terciarización de la economía en Nueva York. “Esto, a diferencia de los migrantes tradicionales del occidente de México, cuyos patrones de vida se asociaron en sus inicios al trabajo agrícola, los huaquechulenses mantienen arraigos con características culturales trasnacionales”, afirmó la investigadora de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), Blanca Laura Cordero Díaz.

Si bien es cierto, añadió, que la migración internacional estuvo en marcha en el mundo rural de otras partes del país tiempo antes del neoliberalismo, “podemos constatar que muchas localidades se incorporaron recientemente. Así como en Huaquechula y otras localidades del valle de Atlixco, que presentan un reinicio de la migración internacional hacia Nueva York, en otras entidades de la República los pueblos mantienen un flujo ininterrumpido. En el primer caso, los destinos, los nichos del mercado laboral en los que trabajan, las edades y los grupos sociales también cambiaron”.

Y aunque algunas de las anteriores cosas, apuntó, “pueden atribuirse a la fase en la cual está la migración. Una cosa es cierta: los movimientos migratorios característicos de los 80 y 90 son diferentes en el sentido en que sus rasgos macro y micro estructurales se modifican de acuerdo con novedosas fuerzas globales”.

Por otro lado, asumió Cordero, en el marco del agotamiento de la producción en masa, la diversificación del consumo y la necesidad de mano de obra flexible en la pequeña generación de manufacturas, también muchos de los hombres, y sobre todo mujeres de Huaquechula que migraron en los ochenta a Nueva York, encontraron trabajo en maquiladoras de ropa y empaque de artículos de diversa índole. “La ventaja para los empleadores estadounidenses es que esta mano de obra indocumentada puede ser disminuida o aumentada cuando la demanda del producto así requiera; del mismo modo puede acortar o alargar la jornada de trabajo conforme a sus necesidades”.

Las formas de pago a destajo, comentó la investigadora, abren paso a una forma de valorizar aun más esta mano de obra indocumentada. “Mientras los migrantes ubicados en estos trabajos están satisfechos porque pueden ganar lo que quieren, tienen la posibilidad de auto explotarse”. 

En estos términos, apuntó, la articulación de estrategias en el ámbito doméstico rural pudo no haber cambiado demasiado en las últimas décadas. “De la misma manera que la migracion internacional rural y sus procesos organizativos siguen presentes por mucho tiempo, no obstante las formas de organización social y cultural, quedó transformado el entorno para muchos pobladores rurales como está plasmado en Huaquechula. A la par, las configuraciones sociales globales, de las cuales forman parte estos nuevos proletarios internacionales, también fueron reconfigurados dramáticamente”. 

La idea del diagnóstico, expuso Cordero, es demostrar que “las continuidades en las formas de organización y la sobrevivencia rural en Mexico, junto a la diversificación de las actividades, la proletarización de los miembros de los grupos domésticos en combinación con el cultivo de la tierra, son más aparentes que reales. Es decir, muchas localidades tomaron, en los últimos 25 años, un lugar que antes no tenían en la estructura del capital como fuente de mano de obra flexible para las grandes metrópolis, en este caso Nueva York”. 

Estos movimientos, subrayó, deben verse como parte de los nuevos procesos de acumulación del capitalismo global, de los cuales la migración laboral transnacional que se inició en este tipo de localidades, en este caso Huaquechula es una expresión. “En este marco, la posición de los huaquechulenses se ha trastocado de tal manera que si antes se insertaban al contexto global como proveedores de mano de obra barata a la industria nacional y productores de alimentos baratos a las ciudades del país, hoy son principalmente mano de obra flexible para la industria en Nueva York y abandonaron paulatinamente, en un lapso de 20 años, su postura de productores de alimentos”. 

Las transformaciones en las maneras de ganarse la vida, finalizó, se plantean como producto de la conjunción de procesos globales y locales. “Sin embargo, es primordial hacer énfasis en que el aspecto  global siempre estuvo presente en la vida de las localidades rurales como Huaquechula, y en consecuencia es recomendable pensar en la especificidad del contexto global actual. La organización diaria de la sobrevivencia en este tipo de comunidades no únicamente puede vislumbrarse como respuestas a un contexto, está insertada en un marco como expresiones sociales y culturales especificas de una nueva economía política mundial”.

 
 
Copyright 1999-2008 Sierra Nevada Comunicaciones - All rights reserved
Bajo licencia de Demos Desarrollo de Medios SA de CV