Entre agosto y octubre el envío de remesas a la Mixteca poblana registró un desplome del 80 por ciento en relación al mismo periodo del año pasado, lo cual pone en riesgo de quiebra a varias de las casas de cambio que funcionan en dicha región.
Las consecuencias de la crisis económica que vive Estados Unidos, generada por el problema del sistema hipotecario y por la quiebra de instituciones financieras, ocasionan el desplome en la recepción de las aportaciones de migrantes, refirió un reporte de la Comisión estatal para la Atención de Migrantes emitido el mes de septiembre, en donde se reconoce que en todo el estado de Puebla bajó 30 por ciento las divisas que se captan de trabajadores poblanos en la Unión Americana.
Catalina Ríos Vergara, directora de Casa Chiautla de Tapia Envíos, ubicada en el municipio del mismo nombre, refirió que hace tres meses en promedio cada connacional enviaba quincenalmente de entre 500 y mil dólares a su familia, mientras que actualmente la cantidad se redujo a 200 dólares.
Destacó que la situación está alcanzando al comercio y el desarrollo de las comunidades poblanas, pues la falta del dinero en las familias hace que comiencen a sentirse los efectos de la crisis económica: “Lo único que podemos hacer es continuar hasta que podamos”, dijo en entrevista.
Ríos Vergara indicó que desde la creación de la casa de cambio que dirige en Chiautla de Tapia hace 12 años, no habían visto una reacción similar en la economía. Incluso detalló que en caso de no contar con un repunte durante la temporada navideña, el próximo año podrían cerrar sus puertas al público por la falta de liquidez.
“Esperamos un repunte de 20 por ciento –para fin de año–, pero pues aquí tenemos que dar lo último y pensar muy bien si queremos seguir o nos retiramos (…) Aquí trabajan cuatro personas, el negocio es familiar, y por eso debemos sentarnos a platicar muy bien sobre nuestro futuro”, acotó la dueña del lugar.
Por último, Ríos Vergara responsabilizó la falta de sensibilidad de los bancos e instituciones crediticias, por querer acaparar el mercado. “Hace cuatro años ni siquiera le ponían atención a los migrantes, y ahora hasta nos cancelan las cuentas, nos bloquean”, apuntó.