A pesar de que el área de Ciencias de la Salud es una de las más demandadas en las universidades y la que tiene a los profesionistas con uno de los ingresos mensuales más altos del país, datos del área de Recursos Humanos del Centro de Investigación en Sistemas de Salud del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) indican que el desempleo en dicha área aumentó 30 por ciento, y que un 50 por ciento de enfermeras técnicas y tituladas está dispuesto a migrar al extranjero para recibir mejores salarios.
Gustavo Nigeda, director del área de Recursos Humanos en Salud del Centro de Investigación en Sistemas de Salud (CISS), señaló que el 50 por ciento de los químicos farmacobiólogos no tienen empleo o están laborando en un trabajo que no está relacionado con su formación académica, lo mismo sucede con un 45 por ciento de los odontólogos.
De acuerdo a una encuesta que aplicó el Instituto Nacional de Salud Pública, un 50 por ciento de enfermeras técnicas y de licenciatura está dispuesto a migrar a países como Canadá, España y Estados Unidos para buscar mejores oportunidades laborales porque en México sus salarios son muy bajos; un 32 por ciento lo haría porque piensa que falta reconocimiento a su profesión y un 15 por ciento más debido a la dificultad de conseguir empleo.
Guilles Dussault, profesor y jefe de la Unidad de Sistemas de Salud del Instituto de Higiene y Medicina Tropical (IHMT), explicó que el desempleo en el área de la salud se debe, en gran medida, a que la demanda de los servicios a cambiado, ya que existe un envejecimiento poblacional; la población se encuentra mejor informada y por las nuevas tecnologías.
Para Philippe Lamy, representante en México de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el desempleo debe estudiarse de manera regional, definir políticas públicas y planes a largo plazo para controlar el fenómeno de la migración y el problema laboral.
Dijo que “el debate será fundamental para lograr que todos los involucrados en el sector salud se integren y que se tome en cuenta que el elemento central para lograr estas mejoras es precisamente sus recursos humanos”.
Nigeda, agregó, que los desafíos para aliviar tal situación, son “adecuar la fuerza de trabajo a las necesidades de salud de la población, propiciar la distribución equitativa de los trabajadores así como regular su desplazamiento. También generar vínculos entre los trabajadores y las organizaciones de salud, así como garantizar servicios de salud adecuados y desarrollar mecanismos de interacción entre las instituciones de formación.