Huauchinango. Tres matones ocasionaron un saldo sangriento al llegar a un poblado en la Sierra Norte de Puebla buscando a una persona a la que no encontraron pero mataron a su hijo, cinco personas más resultaron lesionadas, dos de los sicarios fueron detenidos y el tercero logró fugarse en medio de la refriega que sostuvieron con agentes de la ley.
Cuatepalcatla es el poblado, perteneciente al municipio de Tlapacoya 30 kilómetros al sureste de Huauchinango, escenario del zafarrancho que provocaron tres sujetos armados con escopetas automáticas calibre .12 equipadas con aditamento especial que las hacen más letales ya que comprimen o expanden los perdigones, según policías.
De acuerdo con lo que dijeron algunos de los pobladores, los tres sujetos, identificados por la policía como Mauro Reyes Cabrera de 42 años, Anastasio Lucas Garrido de 36 ambos detenidos y Juan Garrido Lucas prófugo llegaron a una vivienda de esta comunidad preguntando por una persona que no estaba, pero salió su hijo Valente Hernández Márquez de 16 años quien fue acribillado a escopetazos y allí mismo perdió la vida.
Ante esta situación los sicarios siguieron disparando y atacando lo que se moviera, logrando asestar un disparo a la señora María Lucila Romero Velázquez quien fue herida en la cabeza al igual que Ángeles Arroyo Santos, lo mismo sucedió a Cándida Hernández Altamirano, todas ellas trasladadas más tarde el Hospital General de Huauchinango.
Los sicarios de pronto se vieron acosados por la población en pleno así como por el arribo de una patrulla con Policías Estatales, junto con Policías Municipales de Tlapacoya, al mando del comandante Antonio Romero Muñoz y un grupo de uniformados del municipio de Tlaola con Benjamín Delgado Urban al frente de éstos, por lo que se parapetaron dentro de una vivienda y comenzaron una refriega a balazos.
En el intercambio de balas el policía estatal Rogelio Gaona Jiménez placa 251 recibió un escopetazo sobre el parapeto en que se encontraba que le salvó la vida pero no se escapó a unos perdigones que le perforaron el pie. En tanto Anastasio Lucas quien disparaba a contra los uniformados recibió un par de balazos que le produjeron lesiones. La situación fue aprovechada por Juan Garrido, –jefe de los sicarios que tiene varios homicidios–, para huir del escenario y ahora es buscado por la Policía. El MP de la localidad integró la averiguación previa 740/2008/Huauchi por los delitos de homicidio y lesiones.