Una baja participación social con “saldo blanco” registró el programa de Verificación y Vigilancia de Día de Muertos 2008, organizado por la delegación Puebla de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) durante los “días de muertos” en cuatro panteones de la ciudad.
Bernardo Hinojosa Polo, titular de la dependencia, concluyó que su unidad móvil atendió a 60 personas, quienes buscaban principalmente la mala atención de los comerciantes o las variaciones de precios en los productos y servicios ofrecidos en los camposantos de La Piedad, Valle de los Ángeles, Municipal y Francés.
“La baja participación se debió principalmente a que las personas no asistieron a los panteones como en años anteriores, esta vez fue menos”, indicó. Sin embargo, reiteró que en las inspecciones realizadas por los 4 mil preciadores no se encontraron anomalías, por lo que declaró “saldo blanco”.
El operativo de la Profeco, puesto en marcha por tercer año consecutivo, se enfocó a detectar diversas irregularidades entre los 300 ambulantes instalados en las afueras de los panteones, como la alteración de precios y el incumplimiento de la promesa de compra hacia los consumidores.
Hinojosa Polo refirió que el programa genera confianza en el comercio informal, pues los mismos ambulantes son quienes solicitan la instalación de los preciadores: “Para ellos, ofrecer un producto bien pesado y tener cerca a las autoridades que vigilen las compras es una garantía más para sus clientes”, puntualizó.
Por último, el delegado de la Profeco anunció que durante este mes comenzará la aplicación de la segunda etapa del programa de Verificación de Servicios Profesionales, enfocado a revisar el funcionamiento de carpinteros, plomeros, talleres mecánicos y salones sociales, con la intención de denunciar las irregularidades comerciales, fallas y falta de entrega o conclusión de los servicios.