A pesar de las credenciales con que cuenta la mayoría de los conferencistas del congreso La ciudad de las ideas, académicos de la UAP y la UDLA coincidieron en la poca pertinencia del evento debido a la selección tan ecléctica de los temas y sus representantes, los cuales no contribuyen a la formación del público poblano. Asimismo, estuvieron de acuerdo en que el costo de inscripción de mil 800 dólares lo convierte en un acontecimiento elitista y poco accesible para los posibles interesados.
Con una inversión de 28 millones 750 mil pesos por parte del gobierno del estado, a través del Consejo para el Desarrollo Industrial, Comercial y de Servicios, y el patrocinio de más de 10 marcas comerciales de la talla de TV Azteca, Telmex, Mexicana, Pepsi, y HSBC, el encuentro de las “mentes peligrosas” –como la llaman los organizadores– se celebrará del 6 al 8 de noviembre en el Centro de convenciones de la ciudad, donde cada ponente tendrá 21 minutos para desarrollar su reflexión.
Con un abanico de temáticas que van desde la psiquiatría hasta la ciencia política y la física, en la lista de conferencistas se mezclan investigadores y académicos sumamente especializados en su área, como el filósofo Daniel Dennett, con autores de best sellers como la antropóloga Helen Fisher. De igual forma cabe destacar que de los 40 personajes anunciados en la página de internet oficial hasta el 2 de noviembre, sólo tres son mexicanos: el biólogo Roberto Rojo; el psiquiatra y ex rector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente; y el ex secretario de Salud federal Julio Frenk.
Una de las áreas que mayor cantidad de ponentes aportará será la de psicología y psiquiatría. La profesora investigadora de la maestría en Neuropsicología de la UAP Dulce Flores Olvera consideró que en este campo existen ejemplos relevantes en el país que bien podrían haber sido invitados y que tienen reconocimiento internacional, como la directora del estadounidense Instituto nacional sobre el abuso de drogas (NIDA, por sus siglas en inglés), respetada investigadora mexicana y egresada de medicina de la UNAM, sólo por dar un ejemplo.
Por su parte, el coordinador del doctorado en Creación y teorías de la cultura de la UDLA, Alberto Javier López Cuenca, coincidió con Campos al expresar que América Latina ofrece innumerables opciones para todas las áreas planteadas en el congreso en lugar de exponentes que, si bien son respetados, son ajenos a la realidad mexicana.
López Cuenca fue más lejos al decir que actos como La ciudad de las ideas son “proyectos OVNI” porque la gente no sabe de dónde vienen, a dónde van o cuánto tiempo se quedarán en la zona. A pesar de sus buenas intenciones, dijo, este tipo de conferencias es elitista y representan meros fenómenos publicitarios que denotan desprecio por el público poblano. “Es un insulto a la creación de públicos locales por dos razones: abiertamente es despectivo cuando pones una tarifa de ese orden (mil 800 dólares), y luego porque no genera estructuras a largo plazo” debido a que, entre otras cosas, la continuidad del aprendizaje no está garantizada por las instituciones locales.
Por ejemplo, en el caso del filósofo Daniel Dennett, tanto López Cuenca como Juan Manuel Campos, de la Facultad de Filosofía de la UAP, coincidieron en la relevancia y reconocimiento del ponente, pero les llamó la atención su elección dado el nivel técnico que utiliza y la poca accesibilidad de los temas que aborda para personas que no estudien filosofía.
Por otro lado, todos los consultados por este medio de las áreas de Psicología, Filosofía y Ciencia Política de la UAP y la UDLA consideraron que, debido a la complejidad de los temas tratados por la mayoría de los personajes que se anuncian, no podrán desarrollar consistentemente sus ideas en 21 minutos, además de que la falta de interacción entre el público y los conferencistas no permitirá que las reflexiones dejen huella en la audiencia.