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Lunes, 3 de noviembre de 2008
La Jornada de Oriente - Puebla - Cultura
 
 

Frente a la crisis, la situación de México será peor a la del resto de América Latina: Touraine

 

Alain Touraine / Foto Rafael García Otero­
YADIRA LLAVEN

“La crisis mundial tendrá consecuencias positivas para algunos países latinoamericanos que lograron incrementar sus exportaciones, pero no en México, que tiene el 85 por ciento de su comercio con EU, así como disminución de remesas y millones de migrantes que se transformarán en desempleados”, advirtió el sociólogo francés Alain Touraine, durante una conferencia magistral que dictó la noche del viernes en el Salón Barroco del Edifico Carolino, actividad central que cerró la Semana de Francia en Puebla. Ahí, ante un público diverso, de unos 400 académicos, investigadores y estudiantes, principalmente, consideró que “la situación de México será peor a la que enfrentará el resto de América Latina”, y consideró que la nación “tiene que crear en un corto plazo, antes de 10 años, estructuras e instituciones políticas que le permitan no sólo sobrevivir, sino transformarse en uno de los grandes países”.

Al analizar la crisis económica global, el académico señaló que el reto actual es reconstruir y fortalecer al Estado para que sea capaz de resolver los problemas, lo cual, aclaró, “no significa emprender la nacionalización de todo ni dejar fuera a las empresas”.

Jocoso, el pensador se presentó en el abarrotado Salón Barroco diciendo que se había equivocado. “Parece que hoy no es el Día de los muertos, porque veo a mucha gente”. Ante un público variopinto, Alain Touraine sostuvo que México y Francia deben hacer esfuerzos para encontrar una solución que les dé más fuerza, más solidez y capacidad para llevar a cabo la reforma de sus sistemas políticos, lo que será una tarea difícil, ya que enfrentan la pérdida de confianza.

 “Si hay que empezar cualquier estudio, sobre cualquier país, empecemos por problemas mundiales. Hablando como sociólogo y no como economista, tengo que decir que la globalización, no sólo como una idea en el aire, para nosotros significa no solamente que la economía se organiza a nivel mundial, sino que más arriba, en lo más alto, no hay nadie, ninguna mano, ninguna institución, ni Estado, ni iglesia, ni universidad, que pueda alcanzar el nivel donde sigue transformándose, promoviéndose la hegemonía mundial”.

“Por eso, el momento que estamos viviendo, es un momento que podría definir como el capitalismo extremo, en el que los actores económicos se liberan de los controles políticos, culturales, sociales, etcétera; y entonces, en todos los países hay una tendencia a dar a la economía un poder absoluto, que no puede ser postrado. Evidentemente, si esto sigue este mundo se separará más y más del resto de la sociedad, de la economía real, y es lo que está sucediendo ahora, en los últimos años: la economía financiera está loca y está dirigida en general por ladrones”.

Por tal razón, aseguró que “en estos momentos, los países europeos analizan cuál debe ser su papel para emprender las transformaciones necesarias”, pues recordó que “en los últimos 30 años hubo progreso pero también acumulación de problemas, pérdida de control sobre la economía financiera y aumento de la desigualdad en muchos países”.

“Hay un aumento en los sectores de gente que está excluida de la vida política, económica y social; hay que pensar que en los países más ricos del planeta, Estados Unidos, Canadá, y algunos de Europa, existe una proporción de 12 al 18 por ciento de personas que son pobres, excluidas, que no tienen posibilidad, que no tienen hogar, y que en medida que el tiempo pasa no tienen ninguna posibilidad de encontrar un trabajo”.

 

“Tras 30 años, es el fin de la hegemonía norteamericana financiera”

“Como todos sabemos, estas dos últimas semanas se produjo algo realmente casi inesperado, que un gobierno de derecha en los Estados Unidos nacionalizara la mitad de los bancos y las compañías de seguros. Y en Europa prácticamente todos los países, incluso Alemania, se unieron e inyectaron trillones de dólares a la actividad económica, pero si de hablar del futuro se trata, yo considero que estos días marcan el fin de un periodo de 30 años, que inició en 1974, de la hegemonía de los países más ricos, Estados Unidos y Canadá”.

A manera de metáfora explicó que la sociedad que anteriormente conocimos era como una pelota de fútbol, “pero hoy nuestra sociedad es como una pelota de rugby, ovalada, con extremidades recortadas, como la gente que no se define por su actividad sino por su rol en el mercado, incidida por tres ciudades mundiales: Nueva York, Londres y Tokio, en donde la gente funciona a nivel global: ustedes lo saben, viven encerrados en rejas, con policías privadas, los hijos van a la escuela que habla inglés, y se van a estudiar la universidad a Norteamérica, que es muestra de un mundo tan separado de la vida social general, como los mismos excluidos”.

 

“México se convertirá en uno de los grandes países del mundo”

–En este caso, aunque sea muy difícil dar un juicio preciso, ¿cuál es la situación económica de México, y de Francia? –se le preguntó.

–Primero, para América Latina, en su conjunto, es probable que tenga consecuencias positivas porque el dólar ha bajado, y algunos de estos países han encontrado otros rumbos de exportaciones: México con su acero; Argentina con su soya; Chile y Perú con minerales, que la mayoría mandan a China. Pero si hay que definir lo que está pasando en estos días, lo podemos resumir como el fin de la hegemonía norteamericana, ligada a la desfiguración total del capitalismo financiero.

“Sin ser paradójico, yo diría que esta crisis es probable que va a tener consecuencias positivas para los países de África y algunos latinoamericanos, pero México en esta situación es cosa aparte, porque el 85 por ciento de su comercio está ligado a los Estados Unidos, que cuenta con millones de migrantes, y que regresarán en este año a su país, o con tantos que van y vienen; en donde las remesas disminuirán, y la situación de México será peor que la de la mayoría del continente”.

Lo anterior significa, que en nuestro país, “tiene que dar estructuras políticas que no sólo le permitan sobrevivir, sino transformarse verdaderamente, en menos de 10 años, en uno de los grandes países del mundo”.

“A nivel económico no sabemos, pero aparece más probable que los países europeos van a tener que desfigurarse, recrearse y darle importancia al Estado, incluso se habla de construir una política industrial para ayudar a la investigación científica, porque los países europeos no gastan suficiente en investigación, en innovación”. 

Hace 20 años en Europa, expuso, la prioridad era participar en los mercados abiertos; sin embargo, “ahora es llegar al Estado y al Sistema Político, y asegurar un sistema positivo para tener la capacidad de manejar las situaciones difíciles”.

Hay que recordar, dijo, que en Europa Occidental nació y se desarrolló la razón y la conciencia. No obstante, en la actualidad “es un museo que debe replantear lo universal en la vida mundial. México es lo contrario, es un país que ha hecho grandes esfuerzos sin resultados positivos, pero sí debe reflexionar sobre sí mismo, como país multiétnico y pluricultural”.

El investigador, que ha estado interesado a lo largo de su carrera en los movimientos sociales, estudiando y escribiendo sobre muchos, especialmente en Latinoamérica y Polonia, destacó que en nuestro país “el sistema político es uno de las más negativos del mundo. Los mexicanos, después de su régimen PartidoEstado de tantos años, han decidido entrar a un sistema pluralista, pero sin mayoría. Calderón no tiene mayoría en el Congreso de la Unión, lo que está produciendo una parálisis; y lo que se ve claramente es la ausencia de un sistema, con incapacidad de integración política, donde el 50 por ciento de los mexicanos están fuera del país, dice mucho de un sistema político y económico”.

 
 
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