Atlixco. Los usos, las costumbres y las prácticas culturales en el campo del municipio representan, en la mayoría de los casos, severos problemas agropecuarios que se consideran referentes para el estancamiento de ese sector, considerado primordial para la economía en esta zona, refiere un documento oficial entregado a este diario por los funcionarios del ayuntamiento.
De acuerdo con el texto, en el municipio se observa una gran cantidad de problemáticas derivadas del panorama anterior, y que pueden resumirse de la siguiente manera: “primero: monocultivos en las tierras altas (como San Pedro Benito Juárez y San Jerónimo Coyula), es decir, los cultivos son de temporal limitándose al maíz, frijol y cacahuete; y en algunos casos alfalfa. Es de subrayar que los volúmenes cosechados son escasos y de sobrevivencia, dedicando una pequeña porción para la venta al menudeo”.
Dos: “instrumentos y tecnología: se observa en esta área el uso de tracción animal como principal fuerza para el arado de tierras y la realización de los surcos en dirección de las pendientes, esto como una práctica muy común que representa, en gran medida, a la degradación química y desaparición por erosión hídrica y eólica de los suelos. En las parcelas bajas los conflictos son diferentes ya que éstas son de riego y de alta productividad”.
A esto deben sumarse las “tierras agotadas consecuencia de una intensa explotación a que han sido expuestas; se observa que la producción es de calidad inferior a las de otros valles, tales como Texmelucan o Cholula, amén del empobrecimiento derivado del uso excesivo de sustancias químicas”.
Tres: “falta de organización: ésta es una problemática distinguible en muchos ámbitos; de hecho, por tradición cultural sucede así. Destacan tareas como la introducción a los mercados, el transporte y el ponerse de acuerdo a fin de crear conciencia entre los involucrados para aspirar a capacitarse física, fiscal y legalmente para afrontar los retos de los tiempos actuales”.
Cuatro: “riego con aguas negras: en la actualidad más del 60 por ciento de los cultivos son regados con afluentes almacenadas en las represas de Portezuelo, lo cual puede detonar un grave problema de salud por consumo de éstas mercancías y ocasionar a los productores fuertes perdidas”. Cinco: “centro de acopio: muchas de las barreras que enfrentan los agricultores del valle estarían solucionados en caso de construir un espacio con esas características. Con ella, los problemas con los precios a los introductores (coyotes) y con los bodegueros de las centrales de abasto, se verán disminuidos”.
Cifras totales
La superficie total de Atlixco es de 28 mil 657 hectáreas, indica el diagnóstico. “Las cuales están distribuidas en diversos usos de suelo, entre los que destacan el agrícola y el forestal. El principal es el agrícola con el 65.6 por ciento total del municipio; después el agrícola de riego y de temporal, seguido por forestal con el 22.4 por ciento”.
Atlixco presenta “una pujante actividad económica entorno a la floricultura, dándose en dos modalidades: flor de corte y flor de ornato. La primera más importante por el volumen de venta es la gladiola, aunque se siembran rosas, nubes, crisantemos y palomas, y muy peculiarmente cempazúchitl y terciopelo, cuya comercialización se realiza previa al día de muertos”.
La flor, exponen los funcionarios de la Comuna, se negocia en un mercado improvisado sobre las calles de Atlixco, lo cual genera malestar a los habitantes ya que terminan congestionadas tres veces a la semana (martes, jueves y sábado) un perímetro importante de la ciudad, calculado en más de 15 cuadras.
“La venta generalmente se realiza en la noche y madrugada; a las 10 de la mañana el mercado se levanta quedando las calles sucias. A ese sitio asisten floricultores de Atlixco, Tianguismanalco, Cholula, Huaquechula, Tochimilco, Atzizihuacán y Tochimilzingo. El tianguis abastece a la región y en un porcentaje menor a Puebla y México.”
Un estimado conservador sostiene que esta actividad genera un núcleo anual de 3 mil120 toneladas con una derrama económica entre 50 y 75 millones de pesos. “La pujanza económica y su posible potencial a futuro, aunado a las problemáticas urbanas que genera, obligó a pensar que la solución sería crear ex profeso un espacio para el desarrollo de dicha actividad, que muy bien podría estar ubicado dentro del centro de acopio que la ciudad y el municipio demandan”.
La flor de ornato es otra de las actividades que se realizan en el municipio. “Principalmente se lleva acabo en la colonia Cabrera, aunque fuera de este perímetro hay pequeños y grandes viveros, especialmente a lo largo de un importante libramiento carretero”.
En Cabrera, argumenta el análisis, se estima existen 200 viveristas con una producción anual de 10 millones de plantas y una derrama de aproximadamente 60 millones de pesos. “Únicamente para las fiesta decembrinas se producen 1 millón de plantas de flor de Nochebuena; alrededor de 2.5 millones más de rosas durante el año y el resto de la producción que se realiza es de diversas especies”.
La venta de flor de ornato, estipula el documento, carece de un espacio adecuado y en la actualidad esta se realiza en la calle, obstaculizando a veces el transito al colocarse vehículos de carga ambos lados de la acera. “La entrega de estos volúmenes de flor amerita la construcción de un espacio especialmente diseñado que atienda al comprador a menudeo, al medio mayoreo y al mayorista; este mercado se recomienda que se encuentre fuera de la central de acopio ya que tiene su dinámica propia”.
Francisco Nieto Castillo y Vicente Cruz Torres, productores de flor en la colonia Cabrera, hablaron de este tema con La Jornada de Oriente. Por principio de cuentas, anunciaron que para este 2008 la feria de la flor de Nochebuena no será realizada en el recinto ferial, como ocurrió en años anteriores. “La invitación es para que acudan, por primera vez, a nuestras instalaciones en donde trabajamos para ofrecer nuevas y mejores condiciones a los visitantes, como por ejemplo, estacionamiento suficientes”.
Nieto Castillo sentenció que “finalmente el recinto ferial quedó corto. Los espacios son cada vez más reducidos y en consecuencia eran expuestos un número menor de ese tipo de plantas. Hoy queremos que los turistas palpen, visual y cómodamente, en la colonia Cabrera, el volumen y las variedades inmensas de nuestro trabajo. Esto a partir del 15 de diciembre próximo”.
Vicente Cruz anticipó que como cada año el promedio de plantas expuestas será de más o menos un millón 200 mil Nochebuenas. “Con respecto a otros cultivos, en éste caso no es posible incrementar la producción por varios factores”.