San Gabriel Chilac. A pocos días de que se celebre en éste municipio la fiesta de Todos Santos y en el marco de festejos por el XV Aniversario del Bachillerato Alfonso Reyes se concretó la publicación, por la Editorial Trillas, del libro Un culto mágico de la Mixteca Poblana. La celebración del Día de Muertos en San Gabriel Chilac, de la autoría del historiador Luis Balderas Vega.
Para rescatar la historia y refrescar la memoria, el Bachillerato Oficial Alfonso Reyes rescató un proyecto que en el pasado ayuntamiento de Chilac quedó sin concretarse y que ahora se traslada a los festejos de aniversario de esa casa de estudios, toda vez que el ex alcalde, Isaías Hernández, es catedrático de esa institución.
El proyecto es la publicación de un libro dedicado a la manera en que Chilac festeja a sus muertos, misma que trasciende ya las fronteras del país, lo cual se puede constatar con la presencia de extranjeros durante la fiesta de Todos Santos, cuando los pobladores de este lugar no escatiman esfuerzos ni economía para recibir a sus difuntos.
“La muerte es vida”, refiere Luis Balderas Vega, autor del libro, cuyo costo de publicación asumió, en su totalidad la Editorial Trillas, que fue la ventana que se abrió tras tocar varias puertas, refiere Isaías Hernández, impulsor del proyecto.
Balderas Vega, quien es autor de otras publicaciones sobre la historia de la región señala que en San Gabriel Chilac “la muerte se entiende como una cosmovisión”, lo cual le llevó a aculturarse con la comunidad para poder escribir el libro que abarca temas como el contexto festivo y religioso sobre el culto a la muerte, los muertos en el ciclo agrícola y el símbolo funerario de las aguas.
Un apartado especial se dedica a las ofrendas que los habitantes de éste pueblo colocan desde los últimos días octubre para ir recibiendo a sus difuntos, pues la tradición dicta que cada año se permite a los fallecidos regresar, en espíritu, a reunirse con sus familiares vivos, quienes colocan grandes altares repletos de comida, velas y flores para agasajar a sus muertos.
En los días de la fiesta, señala el autor, surge la magia en Chilac, a través de las ofrendas, que permiten identificar tres miradas “la mirada económica, la mirada mágica y la mirada estética” y advierte que la primera puede ser determinante para preservar la tradición, sobre todo porque el país atraviesa por una crisis que seguramente limitará el festejo.