Mientras descansan de la friega al bajar toda la mercancía de los camiones para ponerla a la vista de los marchantes, los hombres de la familia mestiza se sientan alrededor de una caja de jitomates que sirve de comedor. Sobre la caja, atole, frijoles, moronga, tortillas y chiles. Como cuña para detener la caja–mesa un libro de color blanco y azul, con una fotografía de Felipe Calderón y Margarita Zavala. El hijo desobediente. Notas en campaña (Nuevo Siglo Aguilar, México, 2006, pp. 163.)
La Sábila se acerca y pregunta qué ocurre. Los primos apenas alcanzan a señalar el libraco. Ella lo toma, lo revisa y dice: se me hace que alguien le quiso hacer mala obra y publicaron eso que dicen que escribió, pero no creo que lo haya escrito. ¡No pudo haberlo escrito, porque si lo hubiera escrito, es que no estaba seguro de llegar a presidente de México!, expresa la susodicha.
¿Por qué dudas que él lo haya escrito?, le preguntan al unísono los masculinos a la Sábila.
Para que no quede duda de la autoría, el Jicoténcal toma el librito, lo abre en la página 156 y lee en voz alta: “Imaginemos ahora el 2012. En mi último informe de gobierno hago un balance de seis años muy intensos. Hay, desde luego, enormes desafíos y retos por enfrentar, pero también evidentes logros que se pueden constatar. Resumo a continuación los principales”.
Ven, él mismo dice que se trata sólo de un ejercicio de imaginación. La realidad es otra cosa, interrumpe el Margarito.
La Sábila le arrebata el texto, les expresa que ese es el problema porque en la realidad ya va para la mitad de su sexenio. Aquí dice: “cuando asumí la presidencia de la República había unos 50 millones de pobres y 22 millones en pobreza extrema. Hoy hay 35 millones de pobres y 10 millones en pobreza extrema en México”.
Pero, si apenas su amigo Ernesto Cordero confió en que el próximo año no aumente la población en pobreza en el país, debido a las medidas adoptadas por el gobierno federal ante el incremento de los alimentos y los combustibles, señala el Tránsito.
Batallla frontal contra la delincuencia
La mujer, a la que parece ya le pegó la crisis, pues trae un short cortísimo, retoma la lectura y pone voz a las letras de Calderón Hinojosa: “se ha librado una batalla frontal contra la inseguridad; se ha depurado el Ministerio Público y los policías federales, y hemos encontrado colaboración en algunos estados para depurar a los cuerpos policíacos locales; tenemos una policía integrada por elementos de reconocida solvencia moral, que son respetados en sus comunidades y cuyo desempeño vigilan cotidianamente los ciudadanos; ganan un salario digno, son profesionales y saben que van a tener también un retiro digno; por ello hemos bajado los índices de delincuencia considerablemente”.
Al Tránsito le entra una crisis de risa histérica cuando empieza a recordar los ajusticiados, los decapitados, los secuestros, la granada en Morelia, las narcomantas y hasta el ladrón que no es ratero.
Con tristeza, el Jicoténcal retoma la lectura: “el flujo de inversión ha permitido que los últimos tres años hayan sido los de mayor crecimiento económico en la historia contemporánea del país. Por ello se ha cumplido la meta de crear 1 millón anual de empleos”.
Pero si el crecimiento cayó del 4 al 2 por ciento del PIB y ahora vamos en el 1 por ciento anual, acota el Margarito y dice: no cabe duda que este hombre fue buen candidato, pero como presidente ha sido un hijo... desobediente.
La Sábila les comparte que tal vez más adelante reconozca que no nos ha ido tan bien y pueda enderezar las cosas, en tanto lee: “México es hoy más conocido en el mundo, y no sólo por sus destinos de sol y playa, sino por su riqueza cultural y natural, somos el sexto país más visitado del mundo y el sexto donde el turista pasa más tiempo y gasta más”.
Ahí sí el Margarito se suelta a chillar y recuerda que todos los países europeos, Canadá y Estados Unidos recomiendan a sus ciudadanos no viajar a México y si lo hacen tengan el mayor cuidado porque lo describen como una horda de maleantes y asesinos. El turismo en lugar de crecer va en picada.
Algo ha de haber de bueno en el libreto, considera el Jicoténcal y lee: “el agua que se utiliza en las ciudades y poblados mayores a mil habitantes es tratada y reutilizada. El 15 por ciento del territorio nacional y el 10 por ciento de la superficie marítima son áreas naturales protegidas”.
Proyectos que no ayudan en nada
¿Cuánto tiempo llevan tratando de rescatar el Zahuapan? ¿Cuál es el resultado? El Poli se llevó una lanota y sólo dijo que hay que poner a chambear a las plantas tratadoras, mientras se siguen tiñendo de azul los campos más fértiles del sur de Tlaxcala.
La Sábila inconforme le arrebata el libro y anuncia: “hemos terminado los ejes carreteros troncales y longitudinales que México necesitaba... Los productos agrícolas de Sinaloa y de Sonora y las mercancías que llegan por la Cuenca Asia–Pacífico pueden transitar rápidamente y de manera segura hacia el sur de Texas, lo cual le ha dado un enorme potencial económico al país, lo mismo que el eje de Manzanillo a Altamira”.
Pos será el sereno, pero las carreteras como el Arco Norte no han otorgado ningún potencial a Tlaxcala, al contrario la ha convertido en una zona de paso rápido, que hace que nos sintamos como hotel de paso, porque ni siquiera se quedan a dormir, se queja el primo Tránsito de Atligüecha.
La mujer del shorcito continúa la lectura: “mediante un agresivo programa de competitividad energética, tributaria y de otros órdenes logramos que México se convirtiera en uno de los mayores exportadores de productos de consumo duradero. Los países con los que hemos venido compitiendo de tú a tú por los mercados, China, India, Vietnam y los de la anterior Europa del este ahora también compran una gran variedad de productos mexicanos, pues hemos aprovechado el crecimiento de sus propios mercados. Tenemos en consecuencia una de las mayores tasas de crecimiento de empleo formal”.
Eso suena a burla, expresa el Margarito. La energía eléctrica ha subido de precio cada rato, la exportación sigue siendo únicamente a los Estados Unidos aunque las autoridades han viajado mucho al lejano oriente, estamos en el lugar 45 de 52 países en competitividad, y el empleo en lugar de crecer, baja.
La Sábila busca continuar con el escenario descrito por Calderón: “México está mejor que antes en términos de varios indicadores. En 2006 México tenía el lugar 79 en el Foro Económico Mundial de Davos en términos de credibilidad, legalidad, Estado de derecho, independencia de los jueces, seguridad pública; hoy ocupa el lugar 35”.
Si antes estábamos en el 79 ahora hemos de estar en el 97, dice el Tránsito y argumenta que se nos fugaron las divisas, se cayó el precio del petróleo, se fue para arriba el dólar y las remesas descendieron 10 por ciento en lo que va del presente año.
Ya no podemos más, señalan los hombres de la familia mestiza, la Sábila dice que al presidente Calderón le ocurre lo que a los tres caballos del corrido del Hijo desobediente: uno se le murió de hambre, otro le dio fiebre y el último lo tuvo que matar para comer. Así que ni modos: Felipe, dios te perdone”.