Germán Martínez Cázares, presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN, contradijo su postura respecto a las aspiraciones políticas del senador panista Rafael Moreno Valle Rosas, quien ha sido señalado por buscar prematuramente la gubernatura del estado. En el discurso que pronunció para clausurar el Segundo Informe de Actividades de los Legisladores de Acción Nacional por Puebla, el dirigente dio su palabra de que las ambiciones personales no estarían por encima de las decisiones de su partido. Minutos más tarde, en entrevista, aseguró que es líder de un instituto político de libertades que no cree en “frenos y llamados” para quienes tienen intenciones de conseguir un cargo público.
Este sábado los diputados federales del PAN Francisco Fraile García, Alfonso Bello, Violeta Lagunes Viveros, Arturo Flores Grande, Antonio Sánchez Díaz de Rivera y José Antonio Díaz García, y los senadores Jorge Ocejo Moreno, Humberto Aguilar Coronado y Rafael Moreno Valle presentaron en el auditorio Siglo XXI su informe de labores legislativas, mismo que ha sido considerado como el inicio de la campaña de este último por la candidatura albiazul al gobierno del estado.
Para la organización de este acto, pagaron por la renta del espacio más de 100 mil pesos, se utilizaron al menos 100 camiones para transportar a más de seis mil personas de distintas comunidades quienes llevaban la consigna de gritar vítores para Moreno Valle, pero a pesar del papel que jugarían nada impidió que la comida que llevaban preparada para soportar el acto de cuatro horas y media fuera tirada por los organizadores del acto.
En el recinto, Martínez Cázares emitió un discurso que dejaría molesto a Moreno Valle, tanto por el mensaje de su líder como porque los miles de “acarreados” que llevó lo perjudicaron más de lo que le apoyaron. Una gran parte de ellos dejó el auditorio cuando el presidente del CEN comenzó a hablar. La otra parte empezó a gritar, “¡Moreno Valle, gobernador!”, impidiendo hablar al líder panista. Por dicha razón Moreno Valle y Lagunes Viveros, molestos, negaban con la cabeza y con la mano entre las piernas hacían un movimiento a los líderes de las porras para que las disminuyeran.
A pesar del escándalo, Germán Martínez pudo decir que su partido se llama “Acción Nacional no Acción Personal” por ello, quien tenga algunas intenciones políticas debe colaborar en las elecciones federales de 2009 antes de ambicionar las de 2010.
“No permitiremos que ningún crecimiento personal este por encima de los interés del PAN Puebla o México”, dijo el presidente del CEN albiazul y después, azotando su mano contra el pódium desde donde gritaba su mensaje añadió: “Vengo a empeñar mi palabra de que el Comité Ejecutivo Nacional no cumplirá aspiraciones personales”. Rafael Moreno Valle, agachó la cabeza y aplaudió discretamente.
Sin embargo, en la entrevista que otorgó cuando el acto terminó, quedó atrás el Germán Martínez que negaba las aspiraciones personales. El líder aseguró que el CEN no tiene candidato, negó que su mensaje tuviera destinatario e incluso dijo que quienes tienen legítimas aspiraciones no pueden ser frenados porque el PAN es un partido que permite la libertad de las expresiones.
Incluso dijo que los gritos que escuchó en el auditorio –“¡Rafa gobernador!”– sólo son una muestra del ánimo de la gente, que está muy feliz con esas expresiones y que el partido está abierto a los ciudadanos. Cuando se le cuestionó cuál sería el panista que podría convertirse en candidato respondió que debería ser un panista apreciado por la ciudadanía, que tenga presencia en la entidad y que no es necesario que provenga de los grupos antiguos del albiazul.
Antes de esta entrevista, incluso antes del discurso del líder panista nacional, los dos senadores del PAN, Jorge Ocejo y Humberto Aguilar Coronado, dieron un mensaje similar al del presidente nacional de su partido y mostrarían ambos su desacuerdo con impulsar “apetitos personales” de algún político.
Aguilar Coronado inició su discurso diciendo que el Informe de los Senadores del PAN no debía ser visto como un acto de posicionamiento personal sino como un acto en el que se respeta a los ciudadanos presentes que quieren oír el trabajo de los legisladores por quienes votaron.
Pero él también llevaba un equipo de panistas que le gritaban “¡tigre, tigre!” y, cuando dijo que las prácticas de políticos que lastiman a los militantes y a la estructura de un partido los aplausos subieron de volumen. Sin embargo, la ola de aplausos gritos se combinó con las rechiflas que hacían los simpatizantes de Moreno Valle cuando Aguilar Coronado dijo que “son negativas las maniobras de políticos para conseguir el poder en lugar de una mejor calidad educativa”.
Al finalizar su discurso el senador saludó a los miembros del presídium, integrado por los nueve legisladores federales que organizaron el acto, abrazó a todos, excepto a Moreno Valle. Sólo se dieron rápidamente la mano sin verse a los ojos. Jorge Ocejo Moreno abrazó efusivamente a Aguilar Coronado y le susurro algo. Era el turno de su discurso que llevaría también un mensaje aclaratorio.
El senador de la República habló fuerte: “Don Manuel Gómez Morín decía que: ‘no estamos para cercar y defender nuestro huertito’ y añadía que debemos prescindir de los ‘simuladores y logreros’, pues estos últimos en sus actuar confunden a la ciudadanos de pie y que terminan haciéndoles creer que toda forma de hacer política es la misma”.
El silencio se apoderó del Complejo Cultural Siglo XXI. Rafael Moreno Valle, quien fuera priista e incluso Secretario de Finanzas en el sexenio gubernamental pasado, se sentó incomodo y Ocejo Moreno prosiguió.
Dijo que el PAN no puede caer en la tentación de importar formas extrañas o ajenas en la forma de hacer política. Incluso se opuso “tajantemente” a que se utilice el nombre de su partido para la búsqueda de objetivos personales, por eso “nuestro partido debe deslindarse de la actitud que ha venido convirtiendo la búsqueda de cargos de representación, en un acto de mercadotecnia y en un ejercicio de publicidad sin límites”.
Rafael Moreno Valle intentó defenderse. Dijo en su discurso que la unidad es el principal valor de los panistas, que cada quien tiene un valor individual que aportar y que es un militantes panista adherido a los pensamientos de su líder nacional Germán Martínez. Fue entonces cuando Ana Teresa Aranda Orozco, que se encontraba en el presídium salió del auditorio.
Al otro día, Jorge Méndez Spínola, representante de la corriente Izquierda Democrática Nacional del PRD, dijo que el informe de los panistas, es una mentada de madre a todos los poblanos, pues en función de sus necesidades, se manipuló a la gente de distintas comunidades para acudir a tal acto. Agregó que el PAN, supuestamente era el partido de la moralidad pero que ahora utiliza los mismos métodos del PRI, “como el uso de acarreados”.