A poco menos de nueve meses de las próximas elecciones federales, el PRI solamente enfrenta tres “focos rojos” en el estado, que es donde podría perder los comicios. Estos son los distritos de Huauchinango, San Martín Texmelucan y el IX de Puebla. En el resto de las 13 demarcaciones, incluida Atlixco, existen todas las condiciones para que el PAN sea derrotado, principalmente por el factor de la crisis económica.
A diferencia de lo que pasa con el PAN que lo está hundiendo el factor llamado Felipe Calderón Hinojosa y sus erráticas políticas económicas, de desarrollo social y seguridad pública; al PRI lo que le puede dañar son factores de orden local, sobre todo por el mal desempeño de los presidentes municipales.
Tal es el caso de Huauchinango, en donde existe un desconcierto generalizado –empezando por los propios priistas– hacia el acalde Rogelio López Angulo, cuyo gobierno no tiene brújula. Pese a la importancia de este municipio en la Sierra Norte, el edil no ha tenido la capacidad de definir las metas de su gobierno. Cuando la gestión que encabeza cumplió 100 días y le preguntaron acerca de los retos que debe enfrentar, respondió que la ley no lo obliga a hacer ese tipo de definiciones.
La mala gestión del edil no solamente se observa en la falta de obra pública del ayuntamiento, sino que Rogelio López todavía no puede resolver los problemas que desde el pasado trienio enfrenta como constructor privado.
Vecinos de la comunidad de Naupan ya tienen lista una denuncia ante el Órgano Superior de Fiscalización debido a que un camino, que esperaron por décadas, se lo adjudicaron a Rogelio López como constructor. La inversión es al parecer por 19 millones de pesos. La obra todavía no está concluida, pese a que se vencieron los plazos. Y en los tramos en donde se suponen que terminaron los trabajos, la rúa ya tiene hoyos y otros defectos, al parecer por la mala aplicación del cemento hidráulico.
Curiosamente el martes de la semana pasada, el alcalde denunció ante el Ministerio Público que le habían robado parte de la maquinaría pesada que tenía en Naupan.
No hay elementos para no creer en la versión del hurto, pero tampoco se debe descartar la posibilidad de que se trate de un auto–robo. Para nadie es desconocido que en la Sierra Norte la gente acostumbra que cuando una empresa no les cumple con una obra entonces van y le retinen su maquinaría. Tal parece que ese podría ser el temor de Rogelio López.
Los problemas del edil no terminan con la obra de Naupan, pues se sabe que no ha avanzado con otras dos obras de agua potable en distintas comunidades.
Parece que a Rogelio López poco le interesa conservar una buena imagen. Es un edil que desdeña las críticas y además es un tanto cínico, ya que hace dos semanas sostuvo un encuentro con unos 30 constructores, entre los que ya tienen contratos en el municipio o los que están buscando que les den obra pública, y ahí el edil les dijo:
Que quienes no tengan sus papeles en orden y sobre todo no sepan presentar proyectos no tendrán cabida en su gobierno, ya que no está dispuesto a tolerar malos trabajos de obra pública.
¿Puede una persona que no ha podido cumplir como constructor ahora salir como alcalde a exigir un comportamiento ético a los demás constructores?, ¿no le convendría a Rogelio López primero acabar con lo que no pudo antes de exigir a los demás?
Al edil no le interesa las críticas contra su gobierno y que su mala actuación esté dañando la imagen del partido que lo postuló como candidato a edil. El vive en un mundo aparte, rodeado de sus asesores Jesús Castro, Enoé González Cabrera y Benjamín Dimas, que lo han llevado a involucrarse en otras dinámicas políticas, menos a atender los problemas de sus gobernados, como el de seguridad pública el cual se ha complicado.
Una muestra de ello, es que aunque faltan mucho para que se defina la sucesión de gobernador, el edil de Huauchinango parece ya estar involucrado en ese proceso y trabaja arduamente para que la postulación no sea a favor del actual secretario de Desarrollo Social, Javier López Zavala.
Por esa razón ya tuvo un diferendo con la familia del general Rafael Cravioto, un héroe de la batalla del 5 de Mayo, cuyo aniversario luctuoso será la próxima semana. Mientras los descendientes de este personaje querían una ceremonia sencilla y cuyo principal protagonista fuera el embajador de Italia, toda vez que el militar extinto tenía sus origines en Génova, el ayuntamiento se empeña en politizar el acto.
La Comuna ha convocado como principal invitado al secretario de Gobernación, Mario Montero, bajo el entendido de que la ceremonia podría ser una especie de “destape” de las aspiraciones del encargado de la política interna de estado.
Tal comportamiento se debe a que alguien le vendió la idea a Rogelio López que él podría hacer una jugada similar a la que realizó Francisco Ramírez Acuña, cuando éste era gobernador panista de Jalisco y de manera prematura destapó a Felipe Calderon como precandidato presidencial. Ese movimiento le ayudó al entonces mandatario a convertirse –aunque sea de manera efímera– en secretario de Gobernación durante el actual sexenio.
Si realmente esas son las intenciones del edil de Huauchinango con el secretario de Gobernación, pues está muy errado. No solamente porque a Montero no le interesa por ahora moverse para intentar ser candidato del PRI a jefe del Poder Ejecutivo, sino por ser una estrategia fuera de tiempo y que únicamente le provocará tener conflictos con López Zavala.
En el caso de San Martín Texmelucan, pareciera que el PRI no debería tener problemas, toda vez que en los dos últimos trienios el tricolor ha estado fuera del poder. Sin embargo amplios núcleos de la población ven al actual edil, Noé Peñaloza, no solamente como el peor alcalde que el municipio ha tenido en varias décadas, sino como un hombre que surgió de las filas del PRI, pese a que se convirtió en presidente municipal por haber sido postulado por el Panal,
Peñaloza surgió como político impulsado por el PRI y el anterior gobernador el estado, Melquíades Morales Flores, y mucha gente lo sigue viendo como un político que gobierna al puro estilo priista, es decir con autoritarismo.
De poco ha servido que el presidente estatal del tricolor, Alejandro Armenta, ha estado en varias ocasiones en San Martín Texmelucan, en reuniones realizadas en fechas importantes, intentando deslindar a su partido y sostener que el edil es ante todo un hombre que traicionó al PRI.
Al final, todos ven a Peñaloza como el peor edil de San Martín, pero que fue un inventó del Revolucionario Institucional. Algo así como Frankestain.