El movimiento magisterial disidente que exige en Puebla la destitución de Elba Esther Gordillo Morales demostró que su fuerza ha crecido, pues logró que 30 mil afiliados a las secciones 23 y 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la educación (SNTE) se manifestaran este jueves. El número de maestros visto ayer triplica al que protestó por la misma causa hace apenas dos semanas.
Los docentes, integrados al Consejo Democrático Magisterial Poblano, desalojaron del edificio de la sección 23 a los maestros fieles a Gordillo y al secretario general de la sección, Eric Lara Martínez, quienes resguardaban el inmueble desde la noche del miércoles para evitar que los disidentes se apoderaran de él.
En otra parte de la ciudad, los maestros de la sección 51 prácticamente sitiaron el edificio de esa organización, que también estaba custodiado por mentores del ala oficialista. Empero, los profesores optaron por no ingresar al inmueble y permanecer en plantón permanente afuera hasta que sus demandas sean satisfechas; además, una columna de maestros de ambas secciones marchó por las principales calles del Centro Histórico y realizó un mitin de protesta frente a Casa Aguayo, sede del gobierno estatal.
La de este jueves ha sido la manifestación más importante contra dirigentes del SNTE en la historia de Puebla. Tal vez por eso, la contabilidad del número de participantes en las movilizaciones varió, según la óptica de los actores involucrados: los disidentes aseguraron que fueron más de 40 mil los maestros que protestaron; el gobierno calculó al menos 20 mil.
Por la noche, Eric Lara, líder de la sección 23, culpó al gobierno del estado y al PRI de haber alentado la movilización, y dijo que en ésta sólo habían participado entre 5 y 8 mil maestros poblanos, pues el resto provenía de otras entidades como Morelos. Advirtió que en los próximos días el SNTE podría movilizar hasta 70 mil afiliados para defender su autonomía.
Si los cálculos dados a conocer extraoficialmente por fuentes de la sección 51 son correctos, entonces en la movilización tomó parte el 40 por ciento de los maestros afiliados al SNTE en Puebla, ya que en aquella sección hay 23 mil maestros, mientras que en la sección 23 son 52 mil los afiliados.
Además de la destitución de Elba Esther Gordillo Morales, el Consejo Democrático Magisterial Poblano exigió la cancelación inmediata del Acuerdo por la Calidad de la Educación, dar marcha atrás a las reformas a la Ley del ISSSTE, la renuncia de los líderes de las secciones 23 y 51, Eric Lara Martínez y Cirilo Salas Hernández, y que Felipe Calderón retire su propuesta de reforma energética. Asimismo, pidieron que los medios de comunicación “digan la verdad de lo que pasa y no mientan más al pueblo”.
Los mentores también se solidarizaron con sus compañeros de Morelos que fueron reprimidos por los cuerpos de Seguridad Pública.
“Ni Mickey Mouse, ni Topo Gigio...”
Se trató de una manifestación abundante en consignas ingeniosas, mantas de humor ácido y monigotes monstruosos. Todos esos instrumentos tenían una sola destinataria. Elba Esther Gordillo, aunque los maestros también repasaron a Felipe Calderón, Mario Marín, los líderes seccionales Eric Lara y Cirilo Salas, amén del titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en la entidad, Darío Carmona García.
El contingente de maestros se concentró a las 8 de la mañana en el Paseo Bravo y después se dispersó en tres bloques para desfilar hacia las oficinas de las secciones 23 y 51 del SNTE, así como a Casa Aguayo.
Mientras esperaban la señal de salida, un helicóptero de la Policía Estatal volaba a una altura que hacía posible observar a dos de sus tripulantes cargando sus rifles. Al ver a los uniformados, los docentes, quienes en su vestimenta portaban dos moños –uno blanco, como símbolo de protesta, y otro negro, de luto por la muerte de sus colegas en Morelos–, clamaron: “¡señor policía, que lástima me das, teniendo tú las armas no quieres protestar!”; “¡No queremos represión!”; “¡El policía tiene dos caminos, estar con el pueblo o ser un asesino!”.
A la par, otro bloque de profesores gritaba: “¡Morelos, aguanta, Puebla se levanta!”; “¡Va a caer, va caer la ladrona de Elba Esther!”;”¡No es Mickey Mouse, no es Topo Gigio, es la ratota de la Gordillo!”, “¡La Alianza, la alianza, la alianza es pura tranza!”; “¡Charros del SNTE, la cuenta está pendiente!”.
Las columnas estaban integrados por representantes de 23 regiones de la entidad, entre las cuales destacaron Tehuacán, Tepeaca, Huauchinango, Izúcar de Matamoros, Teziutlán, Libres, Cholula, Ciudad Serdán, Tetela, Zacapoaxtla, Chignahuapan, Tecamachalco, Acatlán, Acatzingo, Zacatlán, Ixcaquixtla, Atlixco, San Martín y las delegaciones de Puebla Norte, Sur, Oriente y Poniente.
Durante la marcha, el contingente que se dirigió a la sección 23 expresó consignas contra la Alianza por la Educación, argumentando que el gobierno federal, en contubernio con Elba Esther Gordillo, intenta privatizar la educación.
Otro orador denunció que “los principales defensores de este acuerdo, llamado Alianza por la Calidad Educativa, es gente corrupta, con sus manos manchadas de sangre del pueblo, que ofrece los recursos del país a las grandes trasnacionales y no les interesa el bienestar del magisterio. Quieren moldear al país a las exigencias de sus patrones imperialistas y convertir a los directivos, supervisores y coordinadores escolares en orejas y ojos del estado; nos amenazan con descontarnos y crear opinión pública de que no nos interesa la educación de los niños y que ellos sólo cumplen con su trabajo. ¡No a la privatización de Pemex!, ¡no a la privatización de la educación!”.
Nelly, una joven normalista, alzó la voz y señaló: “No olvidemos quiénes han sido los normalistas Lucio Cabañas, Genaro Vázquez, y que la educación normalista ha sido frecuentemente atacada por el Estado; esta vez el ataque ha sido más agresivo y por lo tanto nuestra defensa también será más aguerrida ante la policía de ‘doña perpetua’, Elba Esther Gordillo, quien quiere convertir las normales en escuelas de turismo, ¡fuera!”.
A las 12:30, los docentes pasaron por la SEP y aprovecharon para fustigar al titular de la dependencia gritando: “¡Darío Carmona, el pueblo no perdona!”. Las instalaciones estaban cerradas, pues coincidentemente ayer se suspendieron las labores sin motivo aparente.
El secretario general de la sección 23 ni siquiera se presentó en el edificio donde habitualmente despacha. A sus detractores no pareció importarles mucho su ausencia, ya que de todas formas emitieron las consignas que le habían preparado: “¡Eric, vendido, tu madre es la Gordillo!”; “¡Eric, mafioso, te pareces al precioso!”; “¡El pueblo despertó y Eric se amoló!”. “¡Los charros del SNTE, por una camioneta, traicionan a su gente!”.
Poco antes de las 13 horas, los manifestantes llegaron en las instalaciones de la sección 23, en donde un grupo de unos 500 profesores de Cholula, Libres y Huauchinango se había apoderado de las oficinas.
Los maestros se concentraron en la explanada del edificio, mientras otros docentes se paseaban cargando una tumba hecha de papel con una leyenda que decía” “Eric ya murió”. Mientras eso sucedía, algunos maestros ingresaron al edificio sindical y desalojaron a varios incondicionales de Eric Lara, tomándolos por el brazo. Entre los expulsados estuvieron Eloy Alcántara Martínez, integrante del Colegiado de Administración y Finanzas; Samuel Martínez de Paz, coordinador del área laboral, y Patricio Morán Márquez, del colegiado de negociación salarial.
Cuestionado por la prensa sobre dónde estaba Eric Lara, Patricio Morán Márquez respondió que sólo sabía que se encontraba en la ciudad, pero que desconocía por qué no se presentó.