Los derechos sexuales y reproductivos son garantías fundamentales que tienen hombres y mujeres, desafortunadamente en el caso específico de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, están en un constante proceso de reconocimiento y legitimación a nivel mundial. Es de suma importancia señalar que en gran parte el reconocimiento que se ha logrado de estos derechos, ha sido gracias a los esfuerzos de los movimientos de mujeres para que sean reconocidos no sólo sus derechos sexuales y reproductivos, sino el derecho a la no discriminación en cualquier aspecto de la vida diaria, a vivir libres de violencia, a la equidad de género, etcétera.
Actualmente los derechos sexuales y reproductivos abarcan temas que anteriormente no se ventilaban en lo público por considerárseles tabú, tales como la orientación sexual, el placer sexual o la privacidad sexual. Cabe resaltar que si bien el tema de reproducción ha estado siempre relacionado con la mujer, los derechos sexuales y reproductivos abarcan también y en igual medida a los hombres.
Por lo que los derechos sexuales y reproductivos no sólo se refieren al estado de bienestar físico, mental y social de la persona en lo relativo al aparato genital y sus funciones; van más allá de la planificación familiar, de la ausencia de enfermedades. Consisten en la posibilidad de llevar una vida sexual y reproductiva satisfactoria. Y por otra parte, también consideran los distintos factores que determinan los comportamientos sexuales, tales como las relaciones de poder entre los géneros o el papel de las instituciones en las estrategias de reproducción y prevención.
Estos derechos humanos están reconocidos en las leyes nacionales, en documentos internacionales sobre derechos humanos y en otros documentos de las Naciones Unidas aprobados por consenso de los Estados partes. El reconocimiento de este derecho menciona que todas las parejas e individuos tiene el derecho a decidir libre y responsablemente el número de hijos, el espaciamiento de los nacimientos y el intervalo entre éstos y a disponer de la información y de los medios para ello, y el derecho a alcanzar el nivel más elevado de salud sexual y reproductiva” (Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, párrafo 7.3). “La salud sexual es el desarrollo de la vida y de las relaciones personales y no meramente el asesoramiento y la atención en materia de reproducción y de enfermedades de transmisión sexual” (CIPD, párrafo 7.2).
Aunado a lo mencionado, estos derechos también contemplan, sólo por mencionar algunos, el derecho de las personas para controlar y decidir sobre su propio cuerpo; derecho a recibir servicios de salud de calidad, donde no exista discriminación con relación en la edad, sexo, orientación sexual, estado civil; derecho a recibir información sobre métodos de planificación familiar seguros, tener acceso a ellos y poder elegirlos libremente.
Lo escrito anteriormente se debe a que hace algunos días el secretario de Salud de Colima dio información sobre una investigación que supuestamente descubre una nueva categoría de mujeres que ejercen la prostitución, donde se encuentran insertas mujeres de todos los estratos sociales quienes ejercen el sexoservicio; dicho sexoservicio “no es con el objetivo de obtener dinero, sino de obtener placer”, a las cuales denominó putas tapadas; aunado a ello, menciono que estas mujeres representan “un grave riesgo social” porque son vehículo de propagación de enfermedades de transmisión sexual.
Es de suma importancia reconocer y reflexionar que los derechos sexuales y reproductivos contemplan condiciones de igualdad y equidad entre hombres y mujeres, para el ejercicio libre y responsable de éstos, aunado a la no discriminación por motivos de género.
Antes de sólo culpar a las mujeres “de ser un riesgo social, por ser el canal de las enfermedades de trasmisión sexual”, las instituciones de salud deberían de elaborar políticas públicas con equidad de género, dentro de las cuales se consideren acciones de educación, prevención y atención basadas en la equidad sexual y en una educación sexual integral.
* Colectivo Mujer y Utopía A.C.