Si alguien quiere entrar al sitio en internet del Fondo de Ahorro para el Bienestar de los Trabajadores de la Educación de la sección 51 del SNTE, se va a encontrar una imagen con un pizarrón y la frase: “Página en construcción”. Esa es una muestra de como se está ocultando la información del cuantioso fideicomiso que se creó en esta organización, entre otros propósitos para dar préstamos a los docentes, el cual hasta hace poco se manejaba con rigor y disciplina, pero de unos meses a la fecha ha dejado de funcionar bien y existe la sospecha de que una parte importante de su capital podría haber desaparecido o que se está utilizando para fines ajenos al magisterio.
En febrero de este año el fideicomiso tenía un capital de alrededor de 220 millones de pesos, el cual servía para dar al año unos 5 mil préstamos a profesores hasta por un monto de 70 mil pesos y un docente podía contratar hasta dos o tres créditos. El manejo de este fondo había sido exitoso, ya que en menos de cuatro años su capital creció en más de cuatro tantos y por ende, aumento su capacidad para otorgar beneficios a los 19 mil profesores que están suscritos a dicho sistema.
Una vez que cambió la dirigencia del SNTE 51, la cual actualmente es encabezada por Cirilo Salas Hernández, aparecieron versiones de que había un mal manejo del fideicomiso. Pero además empezó a funcionar mal y esas anomalías se pueden resumir en tres irregularidades, que son:
Sin explicación alguna se redujo el monto máximo que se puede prestar a un maestro, pues ahora es de 50 mil pesos, cuando a principios de este año era de 70 mil pesos.
Además, se restringieron los créditos, los cuales ahora no se otorgan con la rapidez que antes se liberaban y se redujo el número de préstamos. Se sabe que este año no se alcanzará la meta de 5 mil créditos.
Y ahora a un profesor que tiene contratada una deuda, no le están autorizando un nuevo crédito si no liquida el 70 por ciento del primer préstamo, lo cual es una violación al reglamento del Fondo de Ahorro, en el cual no pone límite al número de créditos que puede adquirir un mentor.
El único límite es que por los descuentos, a causa del pago de los préstamos, un maestro no pierda más del 70 por ciento de sus ingresos.
Las anteriores variables indican con claridad que el capital del fideicomiso se ha reducido drásticamente, por eso ahora no se tiene disposición de recursos para seguir con el ritmo de préstamos que antes había, pese a que hace ocho meses el fondo alcanzó cifras record en cuanto al monto global de recursos económicos ahí acumulados y el número de profesores que aportan dinero a dicho sistema financiero, pues en menos de cuatro años se incorporaron más de 8 mil trabajadores de la educación.
En el círculo cercano a Cirilo Salas se niega las versiones de que algo malo ha sucedido con el fideicomiso. Se dice que todo está en calma, que en el fondo están inamovibles los más de 200 millones de pesos del capital.
Fuentes confiables dicen que ese es mentira, que los cambios en la asignación de préstamos es una muestra clara de que ya se fugó una parte importante del dinero.
Y en las anomalías que ocurrieron para que el dinero “se esfumara”, podrían estar involucrados el ex secretario general del SNTE y actual diputado local del Panal, Gustavo Espinosa Vázquez, como el actual dirigente de la organización Cirilo Salas Hernández.
La alteración del funcionamiento del fondo de ahorro se dio en la transición de la salida de Gustavo Espinosa y la llegada de Cirilo Salas. En ese periodo de manera sospechosa se cambió a la gente que controlaba el dinero. Pero de eso le platicaré mañana.
El caso es que actualmente se ha generado tres especulaciones sobre el posible faltante de dinero. Se dice que:
1. Que mucho del dinero del fideicomiso se uso para campañas electorales, de Puebla y otra parte del país, en donde Elba Esther Gordillo Morales ha tenido interés de participar con el Panal, el PAN o el PRI.
2. Que el dinero del fondo se estaría usando para financiar negocios privados de algunos dirigentes magisteriales.
3. Que de manera deliberada se redujo el monto del fondo para otorgar préstamos con el objeto de beneficiar a un conjunto de financiadoras privadas. Me explico:
Los profesores que contratan un préstamo en el fondo del SNTE 51 deben de pagar un interés mensual de 1.2 por ciento, que es muy bajo, comparado con lo que cobran bancos, cajas de ahorro, empresas financieras o casas de empeño.
El que se haya restringiendo los créditos en el SNTE 51 por decisión de los dirigentes del sindicato, no quiere decir que los maestros dejaron de contratar deuda. Cuando su organización laboral no los respalda, entonces los mentores acuden a empresas privadas para resolver su urgencia de tener dinero rápido.
Una de las empresas beneficiarias de esta situación tiene sus oficinas frente a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y se llama Credi–maestro. Se le conoce como la empresa de “la manzanita”. Y sus intereses son del orden del 60 por ciento al año.
Algunos integrantes del sindicato sospechan que esas empresas financieras que se están beneficiando con los créditos de los maestros es un negocio en el que participan dirigentes magisteriales y altos funcionarios del gobierno del estado. Ya que solamente así se puede explicar que dichas empresas sean promovidas entre los docentes y a éstos, les descuenten los préstamos de manera directa en sus pagos de quincena.