La Secretaría de Desarrollo Rural del gobierno del estado (SDR) lleva a cabo en esta ciudad un proyecto que consiste en intentar adoptar ocho plantas de origen coreano con el objetivo, en caso de acomodarse al clima de este municipio, de procesarlas e industrializarlas, comentó la profesora del Instituto Tecnológico Superior de Atlixco (ITSA), Esperanza Rosas López.
“El primer paso fue poner en marcha una parcela para sembrarlas. Esto gracias al convenio entre el director del plantel Miguel Choy López y representantes de la oficina de desarrollo rural. La intención era descubrir la factibilidad del desarrollo de esas hortalizas, y que en la realidad ya crecieron hasta con sus frutos que desde luego cosechamos sin mayores problemas”, expresó la ingeniera de profesión.
La idea, agregó, es integrarlas con las plantas medicinales de la región y hacer de todo esto un proceso productivo e industrial. “Todo arrancó en el semestre que corre y tomó cierta rapidez en los meses de agosto y septiembre, fechas empleadas para preparar y sembrar las tierras. El futuro es mantener esos cultivos para generar recursos económicos”.
Destacó el interés de los alumnos del ITSA en ese esquema. “Son especialmente los estudiantes de la carrera de bioquímica. Sin embargo, es imprescindible hacer notar que este trabajo no es sólo para el tecnológico, es también en beneficio de todo el valle”.
Por su parte Chol Kang, maestro en ciencias de origen coreano, platicó a La Jornada de Oriente que se trata de plantas consideradas en México como exóticas. “Por ahí arrancamos. Otro de los planes es diversificar la categoría de los granos. Allá en la secretaría de desarrollo rural explicaron que en este municipio la soya no llegó a alcanzar grandes dimensiones”.
–¿Cuáles son las características específicas y los nombres de esta plantas coreanas adaptadas en la tierra de Atlixco?
–Una es Torachi, a la cual hace falta un poco de crecimiento. Otra es la gatichola que de hecho ya está pasada, y es tiempo de cortarla. Incluye soya y rábano con propiedades diferentes utilizadas en términos medicinales o tradicionales para asuntos como el adelgazamiento.
Según Chol, en un primer momento abundó la incertidumbre sobre la adaptación de las plantas. “Ciertamente el terreno no era totalmente para sembrar; además los climas en donde logran crecer son muy diferentes a los de Atlixco”.
–¿El siguiente paso es entonces la comercialización de esas especies corenas?
–La idea era que en caso de adaptarse al clima del municipio, buscaríamos empezar una campaña intensa entre la gente para conocerla completamente. Por el momento entre los habitantes de Atlixco no hay interés alguno, quizá porque no las prueban aún.