Cuando se convive como yo, dentro de un cotidiano mundo de lo orgánico que es invisible a los ojos comunes, sorprende ver que al igual que pasa en nuestro mundo humano, capricho, indiferencia, disimulo, son parte de la conducta de todo lo vivo sin importar su tamaño, manera de ser que diferencia el proceder de cada organismo, por lo que no pocas veces parece fatídico enterarse de su conducta, del cómo ésta puede interferir en los demás. Dentro de esta ruta del proceder de todos encontramos que minúsculas bacterias medidas apenas en milésimas de milímetro vislumbran conductas inverosímiles que semejan en comportamiento el de los políticos de “alternancia” que arruinan la vida de quienes los eligieron sin importar si son republicanos o demócratas, panistas hoy en el poder o priistas en oposición, novela de televisa o Tv 13, donde convienen previamente lo que el pueblo necesita simulando que se le da, así vemos la aparente o real ignorancia de panistas en su impotencia de gobernar, demostrando no saber, no pueden, para que en un premeditado ejercicio político en próximas elecciones todos en masa votemos por el PRI, tan experto, sustancial en el ejercicio político, con experiencia ganada después de 70 años de ejercicio, así todos vemos la necesidad de votar por don Beltrone o por el cara de niño popis que gobierna el estado de México, ambos reunidos por mística labor que hoy mejor que nunca anuncia la necesidad de que ellos si pueden, así basados en la democrática alternancia de poder, aprovechar la cosecha para su persona y quienes los rodean, justificando los beneficios del mañana en el poder, como lo aprovechó con actitud de “ganso” doña Marta la “señora presidente”, con los entenados de su tontejo marido el pseudopresidente, haciendo real el proverbio de aprovechar hoy para disfrutar mañana, corrupción e impunidad por delante, o bien ese clásico ejemplo del priismo presente en Puebla, regala durante tu gestión terrenos de valor especulativo, vislumbrado como dádiva para quien nada necesita, así los terrenos de Atlixcáyotl se donan en espera de que haber qué cosechamos, cuánto sacamos, conducta natural y cínica de un gobernante con cara de “origen popular”, o bien ver a Bush saqueando al mundo blanco para que Obama lo salve con cara de rasgo blanco, hechos todos que dan razón a por qué no creerle a nadie. Y las bacterias microscópicas ¿qué tienen que ver con el mundo de oprobio de los humanos macroscópicos? Veamos:
El cuerpo de humano, animal, vegetal, se rodea de una capa cutánea, vellosa o quitinosa, para soportar el contacto con el medio ambiente lleno de organismos dispuestos a vivir a sus expensas, sus orificios de entrada naturales, como el naso–oro–faríngeo, ocular, auditivo, en el extremo cefálico, los orificios ano–uretro–vaginal en el extremo pélvico son espacios naturales de apertura, falla de la defensa natural, por ello se modifica la piel transformada en epitelio mucoso, blando, velloso que recubre sus paredes, conforma espacios en los que proliferan organismos que hemos llamado microflora normal, microbiota, útiles en el funcionamiento de la visión, audición, ingesta de aire a alimentos en espacios altos; actividad digestiva, de excreción o reproducción en los bajos.
La vagina es el espacio sexual que alberga al pene en el acto reproductivo, camino que conduce al esperma, en un acceso de no pocas dificultades, para fecundar al óvulo femenino en el tercio externo del salpinx o trompa. Pero la vagina no es un espacio estéril libre de microorganismos, es un espacio virtual mucoso, cálido, suave, húmedo, propicio, antojado para que puedan vivir en él, no sólo espermas, también virus, bacterias, hongos, protozoos, helmintos, hasta artrópodos. Espacio vaginal no desamparado, tiene un medio ácido que evita la posible invasión de patógenos antojadizos, se lo dan bacterias benignas asociadas llamadas Lactobacillus acidophillus, viven produciendo con su metabolismo peróxido de hidrógeno, forman ácido láctico, elevan el potencial de óxido–reducción para tener un potencial hidrógeno (pH) de 3.2 a 4.2, imposible para que vivan microorganismos patógenos, como Peptococcus, Peptoestreptococcus, anaerobios, Bacterioides, Candida albicans, Trichomonas, que merodean a su alrededor esperando la oportunidad de meterse al cambiar las condiciones hostiles para irritar o inflamar esa vagina causándole vaginitis. Apenas en la década de los 90 del siglo pasado Gardner descubrió una bacteria a la que se le dio su nombre, Gardnerella vaginalis presente siempre en la vagina irritada que ahora decimos vaginitis inespecífica, es un pequeño bastón de 1.5 a 2.5 micras llamado “fastidioso” por su dificultad en ser coloreado, inmóvil, que sólo vive dentro de células del epitelio vaginal con un metabolismo fermentativo que produce gas y diaminas; por cierto, las que dan el olor característico de pescado a la secreción vaginal emiten sialidasas, fosfolipasas A y C, desplazan a los bacilos acidófilos difundiendo sus enzimas por el cuello uterino de embarazadas, contaminan las membranas del embrión, infectan al feto, son causa de ruptura prematura de membranas, parto prematuro, producto de bajo peso al nacer. En fín, bacterias caprichosas, aparentemente inocuas, que si se les da oportunidad la toman, como político que se precie de cualquier tiempo.