Desde hace dos meses, los artistas de la lente Nelly Acosta y Heriberto Cano han montado en el Centro Histórico de la Angelópolis la Galería Capturarte (Juan de Palafox y Mendoza 412, interior 1). A decir de ambos, la intención, además de comercializar su trabajo y el de otros colegas, es “que la gente aprenda a consumir obra de autor y deje a un lado malas copias, posters y litografías que adquieren en los centros comerciales, debido a la falta de una cultura visual”.
Tanto Acosta como Cano relatan que las cosas no han sido fáciles, sobre todo por la crisis económica que atraviesa el país. “Las personas prefieren gastar en lo necesario, en la comida, y no precisamente en obras de arte”. Y por otro lado, “no estamos acostumbrados a pagar una pintura o una fotografía porque nos parece caro”.
A unos días de abrir sus puertas, detalló Nelly, “tuvimos la fortuna de que visitantes a la galería hayan invertido en unas piezas; sin embargo, es lamentable que la mayoría sean extranjeros: unos alemanes y otras estadounidenses. Esto nos demuestra que los mexicanos, los poblanos, no estamos acostumbrados a comprar obra original”.
Asociado a ello, Cano agregó que se está perdiendo la tradición del oficio con el avance de la tecnología. “Esperamos que, con el tiempo, sí se reconozca al fotógrafo como un artista, por las impresiones, por el trabajo de la luces y sombras que no son captadas o manipuladas por el celular o las cámaras digitales, pues el común de la gente sigue viendo la fotografía como una profesión más, sin mayor mérito artístico”.
De la situación actual de la fotografía que se está produciendo en Puebla dijo que una buena parte es de sociales. “Hay poco apoyo al trabajo de la fotografía artística, por ello, para poder subsistir y pagar la renta hemos tenido que acudir, como muchos compañeros, a actos familiares, cosa que no nos avergüenza porque nos permite seguir creando”.
Otro de los puntos en contra es que una sola persona, Raúl Gil, ha acaparado la atención de los políticos, quienes han concentrado el apoyo a la fotografía en él, a tal grado que una de las salas del Museo Erasto Cortés lleva su nombre, situación que ha indignado al gremio de fotógrafos poblanos, cuando Raúl Gil “no tiene mayor técnica que disparar, como vil pistola, su cámara; por cierto, una de las más caras del mundo”, que no dudaron fuera subsidiada por algún funcionario.
La falta de profesionalización de la fotografía es otro de los factores determinantes en la involución del arte de la imagen. “Puebla se ufana de tener las mejores universidades del país, en ninguna de ellas existe la carrera o la licenciatura de fotografía”. De hecho, precisó Cano, “en todo México únicamente existe la propuesta de la Universidad Veracruzana y nada más, y esto es una muestra de que la foto no está siendo tomada en cuenta al nivel de otras expresiones artísticas”.
En ese sentido, comentó que la galería también ofrecerá talleres. En breve, adelantó, un reconocido artista impartirá clases de fotografía de desnudo, “porque en la ciudad existen grandes fotógrafos y sólo nos hace falta pulir algunas técnicas”.
En Capturarte, abierto de 10 a 18 horas, podremos apreciar desde paisajes de la Sierra Norte de Puebla hasta imágenes de nuestra cotidianidad “que difícilmente son apreciadas por la vida tan rápida en que nos desenvolvemos”, como ángeles, puertas del siglo XVI, vecindades, rostros y atardeceres. Para mayores informes, al teléfono 4 05 01 28.