La noche del viernes, la Policía Metropolitana logró la captura de tres sujetos que presuntamente pertenecen a “La Compañía”, una célula del Cártel del Golfo dedicada a cometer diversos ilícitos como el robo de camiones de carga, en este caso, en carreteras poblanas y de los estados de Veracruz, Tlaxcala y el DF. Un auto más, donde viajaban otros integrantes de ese grupo, logró escapar.
El titular de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del estado de Puebla, Rodolfo Igor Archundia, confirmó que los tres sujetos pertenecen a la delincuencia organizada “aunque de forma no tan impresionante a la que normalmente estamos habituados a ver a través de los medios de comunicación a nivel nacional”, sostuvo durante la presentación de los tres hombres el sábado pasado. Agregó que el robo de la mercancía se planea con un contacto en la ciudad de Puebla, una mujer, y una vez hurtada se lleva a la ciudad de México. La investigación de este caso quedó asentada en la averiguación previa 1450/ 2008/RVPUE.
Los tres detenidos son José Guadalupe Zarate Vallejo, de 21 años de edad, apodado como “El Chester”, quien portaba una pistola tipo escuadra calibre 38 súper, cuya cacha estaba bañada en oro y con la leyenda grabada con el nombre “La Compañía”. Este sujeto presentaba diversos tatuajes de la “Santa Muerte” en el tórax y espalda. Fuentes oficiales señalan que Zárate Vallejo tiene antecedentes penales, pues estuvo detenido en la penitenciaría de Allende, Veracruz, por el delito de robo calificado. Ahora, tras su detención en Puebla, sólo dijo a las autoridades ministeriales que es vendedor ambulante de perfumes.
Otro de los detenidos fue Roberto Alfonzo Pérez Hernández, de 39 años de edad y mejor conocido como “El Güero”, quien aseguró ser dueño de establecimientos de diversión en el puerto de Veracruz, así como realizar compraventa de casas y terrenos. Junto con ellos fue capturado Mario Bernardo Fabián Mora, alias “El Gordo”, de 20 años de edad y originario de Playa Vicente, Veracruz, quien se dijo desempleado.
“La Compañía” es la estructura que opera diversos ilícitos para el Cártel del Golfo, en tanto que Los Zetas es el brazo armado de ese cártel, de acuerdo con diversas fuentes periodísticas. La persecución y posterior captura de los presuntos delincuentes la realizaron agentes de la Policía Metropolitana que observaron un auto modelo Stratus y con placas de Veracruz, que circulaba a exceso de velocidad; posteriormente se supo que el auto fue robado en Monterrey.