Búsquedas en el diario

Proporcionado por
       
 
Viernes, 10 de octubre de 2008
La Jornada de Oriente - Puebla - Atlixco
 
 

Protestan comunidades del valle de Atlixco por el 12 de octubre, Día de la Raza

 
Miguel Ángel Domínguez Ríos

San Pedro Atlixco, San Juan Tianguismanalco– Aquí, literalmente escondidos entre cerros verdes y decenas de hectáreas de amaranto, medio centenar de integrantes del Comité Campesino e Indígena del Valle de Atlixco (CCIVA), que aglutina a productores del campo de varios municipios de la región, adelantaron las manifestaciones y los reproches por el próximo 12 de octubre, Día de la Raza.

En un acto celebrado en medio de mazorcas de maíz y de todo tipo de productos emergidos del campo, Manuel Marín Cortés, uno de los líderes de ese organismo que llegó de la comunidad de Cohuecan, abrió pasó a los discursos: “Octubre debe ser considerado como el mes de la resistencia indígena y popular. Ya no es posible permitir que el Estado mexicano criminalice la movilización social de los pueblos que defienden sus territorios y su vida”.

Sobran razones, arengó, para explicar por qué esta convocatoria. “Llevamos más de 500 años reclamando nuestros derechos ancestrales, el territorio y nuestra autonomía. Octubre representa para el mundo no indígena la celebración de un descubrimiento y encuentro de dos mundos; pero por el contrario, para nosotros significa exterminio, colonialismo y sumisión”.

No únicamente los pueblos indígenas, asumió el líder, sufren las consecuencias de políticas nacionales e internacionales que están al servicio del gran capital. “Hablamos de estrategias expresadas en el deterioro de los derechos fundamentales como la educación, salud, vivienda y lesión de los derechos sindicales. Todo esto nos lleva a un recorte de libertades democráticas, de pérdidas de territorios para los indígenas y campesinos. A cambio, surge la concentración de la riqueza en manos de pocos y generalización del hambre en los barrios, comunas, veredas, y comunidades de nuestro país”.

Somos testigos, dijo, de un proceso de desarticulación de los movimientos sociales a través de políticas de cooptación, de la estigmatización y criminalización, así como el exterminio físico de los dirigentes. “Frente a esa realidad, nosotros estamos en la lucha para seguir defendiendo una agenda nacional de los sectores sociales y populares. En estos momentos, el pueblo mexicano de diversas formas está haciendo resistencia a los embates de la delincuencia organizada”.

Miguel Luna, otro miembro del CCIVA, proveniente de la región de Tochimilco, hizo un llamado a los indígenas, campesinos y sindicatos a unirse para luchar. “Es una batalla en contra del hambre y en contra del voraz sistema financiero. Los trabajadores exigen un salario y condiciones dignas; los jóvenes y estudiantes luchan por el derecho a la educación y a tener un futuro en este país. Y nosotros los pueblos marginados   seguimos liberando la madre tierra y defendiendo los territorios”.

Por décadas, soslayó, “los indígenas hemos denunciado esta estrategia oficial de utilizar a bandas para exterminar a los movimientos sociales. Bajo el contexto anterior, los pueblos indígenas estamos convocando a que octubre sea un mes de jornadas de protestas sociales y de reivindicaciones de lo siguiente: olvido de los indígenas y la criminalización de los movimientos sociales; la negación de nuestros derechos como pueblos indígenas nos han llevado por el camino resistencia civil y protesta pacífica”.

Una demanda sentida, urgió, es que los sectores desfavorecidos urbanos y rurales, campesinos y pueblos indígenas tengan territorios y vivienda. “Tampoco podemos olvidar la importancia de pedir la expulsión inmediata de las multinacionales y trasnacionales de los territorios porque son generadoras y cómplices de la violación de los derechos de trabajadores”.

De ahí, agregó, la sugerencia a “todos los movimientos sociales y sectores en lucha a construir un pliego o agenda única por la defensa de los derechos y para poner fin a las políticas regresivas y antipopulares del actual gobierno federal. Hacemos un llamado especial a la unidad en la diversidad de todos los sectores a no dejarnos distraer y dividirnos por estrategias del gobierno y terratenientes de imponer o generar peleas entre nosotros mismos. El plan es cerrar filas; a solidarizarse con las luchas; a levantarnos en contra de los tratados de libre comercio y pelear por la defensa de la soberanía de los recursos naturales”.

Miguel Luna, quien tiene como especialidad la sociología, abordó una amplia gama de cuestiones de derechos humanos y los indígenas: “es fundamental una definición oficial; de igual manera determinar el papel de las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales; asentar los principios básicos y la eliminación de la discriminación en materia de derechos humanos de esos grupos; y sobre todo enmarcar las áreas especiales de acción tales como la salud, la vivienda, la educación, la lengua o idioma, la cultura, las instituciones sociales, culturales y jurídicas, el empleo, la tierra, los derechos políticos, los derechos y práctica religiosos y la igualdad en la administración de justicia”.

 
 
Copyright 1999-2008 Sierra Nevada Comunicaciones - All rights reserved
Bajo licencia de Demos Desarrollo de Medios SA de CV