Búsquedas en el diario

Proporcionado por
       
 
Jueves, 9 de octubre de 2008
La Jornada de Oriente - Puebla - Suplementos
 
 
ESTÉTICA Y SALUD
 

El calcio y la vitamina D

Desde los 35 años de edad se comienza a perder masa ósea, así que la estrategia de prevención contra la osteoporosis debe comenzar desde muy temprana edad
Rafael H. Pagán Santini

La eficacia del suplemento de calcio combinado con la vitamina D como tratamiento para la prevención de fracturas de cadera en mujeres saludables posmenopáusicas se mantiene ambiguo. El uso de estos suplementos entre mujeres saludables posmenopáusicas parece resultar en un mejoramiento pequeño pero significativo en la densidad ósea de la cadera. Una de las posibles consecuencias de la menopausia es el desarrollo de osteoporosis debido a la falta de estimulación hormona.

La Organización Mundial de la Salud  (OMS), definió la osteoporosis como un “trastorno metabólica de los huesos caracterizada por una masa ósea disminuida y una degeneración de la microarquitectura del tejido óseo que impulsa el incremento en la fragilidad del hueso y un consecuente aumento en el riego de fracturas”, mucho del énfasis de la definición del diagnóstico y del tratamiento de la osteoporosis se ha centrado en medir la densidad mineral del hueso. De acuerdo a la OMS se establece un diagnóstico de osteoporosis cuando se adquiere un resultado T de –2.5 en una densitometría ósea (dual–energy X–ray absorptiometry, DEXA). La medida T es la absorbancia media en un joven adulto de la densidad mineral del hueso.

El efecto de la intervención para la prevención de fracturas en la cadera pare mayor entre mujeres mayores de 60 años de edad. Este análisis de subgrupos encuentra una tendencia de apoyo al uso del suplemento para la prevención de fracturas en mujeres mayores. Varias investigaciones coinciden en sus resultados sugiriendo que en mujeres mayores de 60 años de edad, las cuales tienen el mayor riesgo absoluto de fractura de cadera, el calcio y la vitamina D combinada reduce significativamente el riesgo de fracturas en la cadera.

Los resultados ambiguos sobre el uso de calcio y vitamina D obligan a enfocar en la “calidad total del hueso” y no sólo en la densidad ósea,  el cual combina múltiples factores para valora el riesgo de fracturas y aporta mayores elementos para la definición y tratamiento de la osteoporosis. Los riesgos para osteoporosis, incluyendo bajo peso corporal (<120 libras), pérdida de peso reciente, fumador, historia personal o familiar de fracturas por fragilidad ósea, dirigen al clínico en su tratamiento al paciente. Estos factores en combinación con la medida de densidad ósea no son suficientes para identificar a todos las personas que eventualmente experimentarán una fractura por fragilidad ósea.

Ciertamente, la densidad ósea se mantiene como el mayor factor en la predicción de fractura, con una correlación muy fuerte entre medidas de densidad ósea y tasas de fractura, pero muchos individuos con densitometría mineral ósea normal, como es el caso en esta investigación clínica, experimentan aun fracturas por fragilidad ósea. Los cambios en la microarquitectura del hueso pueden afectar la fortaleza de este.  Existe evidencia de que la acumulación de microfracturas dentro de la corteza ósea también puede disminuir la totalidad de la fuerza del hueso, y la prevalecía de de microfracrturas en el hueso aumenta con la edad; sin embargo, los daños por la fatiga son parte del metabolismo y aún no se define el significado clínico de estas microfracturas.

Un aumento en la tasa de remodelación ósea (resorción y formación del hueso), también se reconoce como un incremento en el riesgo de fractura. Esto puede ser corroborado por valoración de estudios de laboratorio y se observa clínicamente en las mujeres posmenopáusicas, en mujeres que han suspendido la terapia de reemplazo hormonal y en mujeres con osteoporosis postembarazo, en quienes el riesgo de fracturas son mayores que en los observados por disminución de densidad ósea. 

Toda mujer debe conocer el desarrollo natural de su cuerpo. El prevenir enfermedades coadyuva  a una mejor calidad de vida. Desde los 35 años de edad se comienza a perder masa ósea, así que, la estrategia de prevención contra la osteoporosis debe comenzar desde muy temprana edad y ser una de toda la vida. Una alimentación adecuada, baja en grasa y a su vez con las cantidades necesarias de calcio, ejercicio de resistencia y sobre todo evitar el fumar predice unos huesos sanos y fuertes durante la menopausia.  Para aquellas personas que les gusta el vino, dos copas diarias aportan elementos nutritivos para unos huesos sanos, pero una ingesta mayor intoxica de alcohol el cuerpo, llevándolo a la degeneración ósea.

Aunque estadísticamente los resultados de algunas investigaciomes clínica argumentan contra la recomendación universal de suplemento de calcio y vitamina D en mujeres que mantiene niveles de calcio normal, los hallazgos proveen evidencia de un efecto positivo del uso del suplemento en mujeres mayores posmenopáusicas.

 
 

 
 

 
 

 
Copyright 1999-2008 Sierra Nevada Comunicaciones - All rights reserved
Bajo licencia de Demos Desarrollo de Medios SA de CV