A pesar de que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró de manera total, aunque temporalmente, las obras de construcción de arco oriente del periférico de la ciudad de Puebla por daños al bosque de La Calera, ayer los trabajos continuaron de manera normal.
Durante un recorrido realizado por este diario ayer por la mañana, se pudo observar cómo los trabajadores seguían operando máquinas con las cuales removían tierra, transportaban grava y arena y toneladas de cemento en los tramos 13, 14, 15 y 16. De acuerdo con la legislación federal ambiental, el incumplimiento de la sanción podría ameritar una segunda, que incluso podría llegar a la clausura definitiva.
Ayer se pudo observar que la unidad 68 de la Secretaría de Desarrollo, Evaluación y Control de la Administración Pública (Sedecap) realizó una inspección a la obra, pero sólo a detalles de ésta, como deficiencias en los camellones.
Durante el recorrido, llamó la atención la gran actividad que había a la altura del kilómetro 32, donde se construye un anexo al exclusivo residencial, que al parecer no estaba proyectado en el proyecto original, pues en ese tramo el periférico está concluido y recientemente se derrumbó una parte de un cerro y fueron talados árboles de encino.