El consumo de la píldora de emergencia en la población de 14 a 20 años en la ciudad de Puebla es excesivo. Se ha detectado que este grupo la usa de dos a cuatro veces a la semana, informó Miguel Gali Chumacero, gineco–obstetra, quien agregó que en los últimos años los laboratorios han ubicado a la Angelópolis como la capital que compra más esta pastilla.
No obstante, el uso descontrolado de la píldora entre los jóvenes ha provocado que las enfermedades de transmisión sexual aumenten, –por ejemplo, dos de cada 10 personas tienen el Virus del Papiloma Humano– que haya mayor promiscuidad y desinterés para utilizar el condón.
En entrevista con este diario, el médico señaló que la falta de información y los tabúes que prevalecen en México sobre la sexualidad son uno de los factores que han contribuido para que los jóvenes entre 14 y 20 años usen la píldora de emergencia como un método anticonpectivo rutinario, cuando en realidad, como su nombre lo indica, es un medicamento de emergencia.
Gali Chumacero advirtió que el consumo exagerado de la píldora puede provocar desajustes hormonales, dolores de cabeza, de pecho, congestión mamaria, sangrados abundantes y favorecer el contagio de las enfermedades de transmisión sexual, porque no es un método de barrera.
La píldora del día siguiente tiene tres mecanismos de acción: previene la ovulación, interviene con el transporte espermático e impide la fertilización del óvulo por el espermatozoide. Su efecto para prevenir el embarazo se logra antes de 72 horas después del coito, pero no se cataloga como un método anticonceptivo rutinario.
La anticoncepción de emergencia (AE) surgió en los años 70 como alternativa para prevenir embarazos no deseados. Actualmente se emplea en más de 70 países –varios de América Latina y el Caribe– como una opción anticonceptiva.
En México, la anticopcención de emergencia se incluyó en el cuadro básico y catálogo de medicamentos del sector salud el 11 de julio de 2005.
Las causas del consumo desmedido
El ginecólogo explicó que una de las causas por la que los laboratorios han catalogado a Puebla como la ciudad donde más se vende la píldora del día siguiente y por la que hay un abuso excesivo de consumo entre los jóvenes poblanos, es por la falta de información y conciencia de la población.
“En México la gente acostumbra hacer uso de lo que recomienda el amigo, la comadre, la prima, la sobrina, etcétera, se da mucho la recomendación de métodos que no funcionan, y esa desinformación está provocando que los muchachos utilicen medicamentos incorrectamente”.
También porque falta que en las instituciones educativas se aborden los aspectos de concepción y se enfatice sobre los riesgos que puede producir tener una vida sexual sin protección, se detallen aspectos como el uso y su consumo, así como se aumente la vigilancia y se pida preinscripción médica para la venta de esos medicamentos.
Otro de los factores que influyen para que los adolescentes no adopten métodos de anticoncepción son: el intento por ocultar su actividad sexual y su falta de capacidad económica para pagar una consulta privada.
El uso de métodos anticonceptivos en Puebla
En Puebla, el 50 por ciento de los jóvenes comienzan su vida sexual activa antes de los 19 años de edad.
Sin embargo, el 55 por ciento de la población de 12 a 19 años de edad no utiliza ningún método anticonceptivo para el control natal ni para la prevención del contagio de enfermedades de transmisión sexual en sus primeras relaciones, revela la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006 (Ensanut).
Otro 22 por ciento tiene una inadecuada información sobre las formas de prevención de las enfermedades venéreas, y piensa que el coito interrumpido, tomar pastillas, los lavados vaginales, el método del ritmo y beber té de hierbas sirven para prevenirlas.
La Ensanut advierte que los adolescentes que desconocen los métodos anticonceptivos “tienen mayor riesgo de tener un embarazo precoz y contraer una enfermedad venérea”, ambos considerados como dos de los problemas prioritarios de la salud reproductiva en adolescentes.
Tan sólo en el primer cuatrimestre del año, la Secretaría de Salud local (Ssa) registró 12 mil 835 partos de mujeres menores de 17 años de edad.
Estas cifras no distan mucho a las que prevalecen en el resto del país. El 64 por ciento de las adolescentes –de 15 a 19 años– con vida sexual no usan métodos anticonceptivos; seis de cada 10 adolescentes usuarias de anticonceptivos recurren a métodos como el del ritmo; sólo 34 por ciento de las y los adolescentes utilizan un método anticonceptivo durante la primera relación sexual; los índices de mortalidad materna entre mujeres de 15 y 19 años de edad son el doble de los correspondientes a las mujeres de 20 a 29 años.