Una llamada a su teléfono celular le cambió la vida. Era una amenaza de muerte para él y para su familia. Un presunto comandante de Los Zetas le exigió al edil de Acuamanala, Cristóbal Luna Luna 25 mil dólares –alrededor de 265 mil pesos– a cambio de su vida y la de esposa e hijos, por lo que desde entonces “estoy temeroso, pues soy humano y, en cambio, las autoridades locales piden no hacer nada y que no caigamos en psicosis.
En Tlaxcala suman al menos 14 casos en los que ediles han sufrido este tipo de amenazas delictivas, aunque sólo cuatro han denunciado esa situación ante el Ministerio Público y tienen que ver con las amenazas recibidas por los alacldes Simón Díaz Flores, de Ixtacuixtla; Leonardo Uriarte Parra, de Natívitas; Hilario Herrera Romero, de Tenancingo y el de Acuamanala.
La amenaza ocurrió la mañana del pasado 17 de septiembre, cuando Cristóbal Luna recibió una llamada desde el número telefónico 4611428722.
“Sabe que soy el comandante Miguel Ángel Treviño, de las fuerzas militares y comando un grupo de Los Zetas, ya me encomendaron un trabajo para ti y tu familia, voy a empezar con ellos y voy a terminar contigo, porque voy a matarte”, relató el alcalde de Acuamanla dicho suceso.
“Reaccioné como cualquiera, le pedí que diera la cara y le dije que nos viéramos, pero que no se metiera con mi familia, porque en todo caso el problema era conmigo. Nos hicimos de palabras fuertes, no menos de 10 minutos. Me armé de valor y le dije: dime qué es lo que quieres, ya ponle precio. A lo que me contestó, me urgen 25 mil dólares para este pinche asunto.
“Le contesté que ni tengo ese dinero ni te los daría, por lo que puedes hacer lo que quieras, así que me contestó que me iba arrepentir, porque me iba a llevar la chingada”, abundó.
Agregó que luego de escuchar esas amenazas colgó su teléfono, pero instantes después volvió a sonar y era la misma voz que le decía: “vas a negociar o qué madres, pero le dije que no y que hiciera lo que quisiera”.
Después de estos hechos, Cristóbal Luna aseguró que se trasladó a las instalaciones de la PGJE, donde el titular Leopoldo Zárate Aguilar recibió el trámite de la denuncia penal que presentó, misma que quedó asentada en el acta circunstanciada 2337/2008/ Tlax11.
–Esto que te ha ocurrido, ¿cómo te ha cambiado la vida?, se le preguntó en entrevista.
–Pues mucho y desde luego que sí, sobre todo en mi familia. Mi esposa e hijos ya no son libres de ir al mercado y a la escuela, ya llevan seguridad. Tengo años en la política y me he enfrentado al poder, pero si se mete conmigo no me asusta, pero que no toquen a mi familia. La verdad es que tengo temor, pues soy humano, por lo que he tenido que tomar previsiones, pero lo hago con recursos propios y con gente de mi confianza. Nos están obligando a armarnos para protegernos tanto en lo personal como a la familia lamentó el edil.
–Presidente, en su trayectoria tanto política como en el sindicalismo ha tenido detractores, incluso se habla que tiene algunos vínculos con grupos dedicados a la prostitución, ¿no vendrán de ahí estas amenazas?, se le inquiere.
–A ver, me acusan de muchas cosas, pero no han probado nada y ni lo harán, porque no hay tal situación. Seguramente tengo enemigos políticos, pero no creo que sea para tanto, además no sólo es mi caso, sino de otros tres presidentes que están en la misma situación, así que no podemos soslayar la gravedad del asunto”.
En este sentido, denunció que a la fecha no ha recibido ningún apoyo por parte de la PGJE, “la denuncia ahí quedó sólo como anécdota, por lo que si es necesario iré a la Procuraduría General de la República, ojalá y no quieran intervenir cuando ya sea demasiado tarde.
“Lo que noto es que las autoridades toman a la ligera esta situación. Dice el procurador del estado que con mi caso ya somos cuatro ediles amenazados y el gobernador pide que no caigamos en psicosis, porque puede ser sólo un chantaje, pero esto es preocupante para quienes lo padecemos”, apuntó.