A pesar del retraso en el inicio del cineclub Las Américas de la UDLA en este semestre de otoño, el proyecto continúa a más de 30 años de que Basilio Rojo, académico de la escuela de Humanidades, lo viera nacer. Así, el público tendrá la oportunidad de ver una selección tan variada como en el pasado según la coordinadora de cine y proyección cultural de la universidad, Michelle García Nieto, quien destacó para esta ocasión la proyección de The 11th hour (Conners y Conners Petersen, 2007) documental producido y narrado por Leonardo Di Caprio que aborda el tema del calentamiento global.
“La institución lleva un proceso de cambio de un tiempo para acá; entonces, atendiendo a estos ajustes y a la nueva administración fue que se retrasó el inicio del cineclub en este semestre. Pero estamos a muy buen tiempo. Este ciclo constará de ocho películas, lo que significa que perdimos sólo dos funciones. Como siempre, va a salir una selección muy variada para el público en general, pues hay que recordar que no es una actividad exclusiva para comunidad UDLA”.
Aunque aún no hay fechas definidas debido a la falta de confirmación de las distribuidoras a las que rentan las películas, García Nieto estimó que la primera función se programará para octubre y habló sobre las características de las cintas de este ciclo. Países como Francia, Alemania e India estarán presentes, así como México. Como cada semestre desde hace algunos años, se intentará que la función de cierre sea una producción nacional que cuente con la presencia de sus realizadores. En el pasado, los documentales En el hoyo (2006), de Juan Carlos Rulfo, e ¿Y tú cuánto cuestas? (2007) de Olallo Rubio, ex locutor de Radioactivo 98.5, fueron proyectados en estas funciones de cierre con cerca de 500 espectadores.
En el caso de la producción de Rulfo, además del debate con el realizador, el cineclub Las Américas tuvo la premier en Puebla. Aunque estas funciones del martes en el auditorio central de la UDLA no se caracterizan por el debate, García Nieto comentó que desde hace cuatro años, cuando ingresó al proyecto, se ha intentado propiciar un intercambio de ideas para que los asistentes no se queden como meros espectadores. Por ello, desde hace tres semestres, Basilio Rojo hace un comentario que sitúe al público en el contexto histórico, social o político de cada cinta antes de su proyección.
Pero no sólo Rojo ha aportado su tiempo al proyecto. También algunos estudiantes de varias carreras se han encargado de compartir datos propositivos para mejorar la experiencia del cineclub. En ese sentido, García Nieto explicó que ella hace una selección inicial de aproximadamente 15 cintas para que luego un comité de ocho personas, entre académicos, administrativos y estudiantes, elijan las nueve o 10 películas a proyectar cada ciclo.
La coordinadora hace una búsqueda exhaustiva con base en información de sitios de internet, revistas especializadas o la respuesta de ciertas producciones en los festivales de Morelia y Guadalajara. Ya sean películas con una cosecha importante de premios a nivel internacional o producciones que hayan resultado grandes triunfadoras con el público, el criterio es ofrecer una alternativa a la cartelera comercial. Pero eso sí, en 35 milímetros, no en formato DVD.
–¿Es redituable el cineclub?
–El principal objetivo y la finalidad nunca han sido el lucro u obtener grandes ganancias. Es un proyecto para apoyar el cine, la cultura y la convivencia multicultural dentro de la universidad. Hay funciones con sala llena y gente que se queda afuera, y otras que asiste el número promedio de espectadores. Es un proyecto que definitivamente ya está en el gusto de la gente, tanto de la comunidad universitaria como fuera de ella. Nos va bien, pero no es una mina de oro. La función más fuerte siempre es la de la noche, de 8:30, que tiene una asistencia de 200 personas aproximadamente. En las proyecciones de las 6 lo normal son 130 asistentes.
Y así, un semestre más, los martes serán de cineclub Las Américas con un poco de drama, comedia, documental y variedad geográfica para todo el público.