La falta de una buena preparación y de un compromiso real con la profesión u oficio elegido por parte de la persona, la baja calidad en la enseñanza que se imparten en las escuelas, la poca inversión de las empresas en la capacitación de sus colaboradores y el exceso de barreras burocráticas por parte del gobierno, forman el círculo vicioso en que se ha convertido la generación de empleos en el país.
Para poder cambiar esta situación debemos entender que el primer responsable en la búqueda de un buen empleo es la persona. No importa que se trate de un obrero, técnico o profesionista. Es el individuo quien con su actitud y su preparación, posee la llave que le abrirá las puertas de las empresas en donde pretende colocarse. Se requiere de una conducta de real compromiso y una preparación que vaya más allá de sólo terminar la carrera.
Las instituciones de educación media superior y superior ofrecen hoy los mismos programas ... (+)